Culiacán, Sin.- En una sesión breve pero políticamente cargada, el Congreso del Estado de Sinaloa aprobó la solicitud de licencia temporal del gobernador Rubén Rocha Moya, abriendo paso a la designación de Yeraldine Bonilla Valverde como encargada del despacho del Poder Ejecutivo estatal.
El dictamen avanzó con 33 votos a favor, 3 en contra, 2 abstenciones y 2 legisladores que no emitieron su voto, en una jornada donde más que los números, pesó el tono del debate: directo, frontal y con claras divisiones políticas.
Desde la tribuna, la discusión subió de nivel rápidamente. La diputada del PRI Irma Moreno Valle marcó distancia del dictamen al advertir que la conducción del Ejecutivo no puede recaer en alguien sin autonomía real, cuestionando que la figura designada provenga del mismo círculo político del gobernador que se separa temporalmente del cargo.
En la misma línea crítica, la legisladora Paola Gárate puso en duda el sentido de la licencia, al señalar que no debe leerse como una “salida cómoda”, sino como un acto que exige responsabilidad política frente a la ciudadanía y sus consecuencias.
Del otro lado del pleno, la defensa fue firme. La diputada de Morena Tere Guerra Ochoa respaldó el procedimiento legislativo y llamó a no dar espacio a imputaciones sin sustento probatorio. En su intervención, además, elevó el tono del debate al señalar que el país debe tener la “estatura” institucional para enfrentar los retos de seguridad y cooperación internacional, incluso frente a naciones que —dijo— no han asumido con suficiencia el combate a la delincuencia.
En su mensaje al asumir el encargo del despacho del Ejecutivo, Bonilla Valverde afirmó que no traicionará la confianza del pueblo de Sinaloa y que actuará con responsabilidad institucional; al mismo tiempo, expresó su solidaridad con el gobernador saliente Rubén Rocha Moya, reconociendo su papel al frente de la administración estatal y dando continuidad al proyecto de gobierno durante este periodo de transición.
Con la aprobación del dictamen, Bonilla Valverde queda al frente del Gobierno del Estado durante la vigencia de la licencia, en un contexto donde la transición administrativa se cruza con el pulso político y las lecturas encontradas dentro del propio Congreso.
Redacción/LaPared