Ciudad de México.- La detención de Audias “N”, alias “El Jardinero”, reveló el alcance territorial de una estructura criminal con presencia en múltiples entidades del país, particularmente en la región occidente y centro, donde mantenía control de rutas estratégicas para el tráfico de drogas y redes de extorsión.
Durante la conferencia de seguridad, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, detalló que esta organización tenía influencia directa en estados como Nayarit, Jalisco, Zacatecas, Michoacán y Guerrero, además de conexiones operativas hacia Sinaloa y Durango.
El funcionario explicó que desde estas entidades, el grupo delictivo articulaba una red con capacidad para coordinar la producción, almacenamiento y trasiego de drogas como cocaína, heroína y metanfetaminas hacia Estados Unidos, utilizando corredores logísticos que cruzaban regiones clave del país.
Uno de los puntos neurálgicos de operación se concentraba en la zona norte de Jalisco con proyección hacia Nayarit, así como en rutas que conectaban destinos turísticos y comerciales como Bahía de Banderas y Nuevo Vallarta, donde también se detectaron esquemas de extorsión sistemática.
Además, la organización extendía su presencia hacia el oriente de Michoacán y colindancias con Guerrero, así como corredores de movilidad en Tlaxcala con conexión hacia Puebla, lo que evidencia una red criminal de alcance interregional.
De acuerdo con la información presentada, el grupo no solo operaba en el tráfico de drogas, sino que diversificaba sus ingresos mediante delitos como el narcomenudeo, robo de hidrocarburos, secuestro, homicidio y, de manera prioritaria, la extorsión a empresas de transporte, combustible y carga comercial.
Este esquema consistía en obligar a transportistas a reportar con anticipación sus rutas, características de las unidades y destino de mercancías, para posteriormente imponer pagos ilegales bajo amenazas, simulando control territorial y ofreciendo supuesta “protección”.
Doble operativo
La captura de Audias “N” se llevó a cabo en Nayarit mediante un operativo de la Secretaría de Marina, mientras que en una acción paralela en Zapopan fue detenido César “N”, alias “Güero Conta”, identificado como su principal operador financiero.
Tras estos operativos, se registraron reacciones violentas en Nayarit, con seis vehículos incendiados y daños a comercios, lo que derivó en el reforzamiento de la seguridad en esa entidad y en Jalisco, donde fueron desplegados cerca de cuatro mil elementos en puntos estratégicos.
Las autoridades federales señalaron que estas acciones representan una afectación directa a la estructura de mando, operación y financiamiento de esta organización criminal, así como un golpe a las redes de extorsión que impactaban la actividad económica en diversas regiones del país.