Navolato, Sin.- La tarde de este miércoles, la autopista Benito Juárez se convirtió en escenario de un hallazgo que heló la sangre de quienes transitaban por la zona: una camioneta abandonada, en cuya parte trasera se encontraban cinco cuerpos cubiertos con una lona verde y varias cobijas.
El hallazgo ocurrió alrededor del kilómetro 14, en la curva de San Pedro, antes del puente que conecta con la desviación hacia la colonia Ciudad de los Niños y La Michoacana.
Los automovilistas que pasaban por la carretera se detuvieron con temor y llamaron al 9-1-1.
La zona fue rápidamente acordonada por elementos de la Guardia Nacional y la Policía Estatal, mientras peritos y policías investigadores comenzaban las diligencias correspondientes, resguardando la escena y la camioneta.
El aire pesado y el silencio que rodeaban la curva daban la sensación de que el tiempo se había detenido.
La camioneta permanecía inmóvil, testigo mudo del horror que contenía, mientras las cobijas se movían con el viento, revelando fragmentos inquietantes de lo que parecía un acto de violencia extrema.
La unidad la cual contaba con un reporte de robo de ayer martes, fue trasladada junto con los cuerpos al Servicio Médico Forense, donde se confirmó la presencia de cinco cadáveres, aunque sus identidades aún no han sido reveladas.
Por ahora, la información oficial es limitada, y la autopista Benito Juárez permanece bajo vigilancia mientras las autoridades continúan con el resguardo de la zona.
Entre la desolación y el temor, la carretera se tiñó de sangre y miedo, dejando una huella imborrable en la memoria de Navolato.
Según los primeros peritajes, fueron los cinco hombres asesinados, todos con evidentes señales de tortura: uno decapitado, otro descuartizado y los tres restantes con el cuerpo completo, un hallazgo que revela la extrema brutalidad del crimen.
Pese a la fuerte presencia de fuerzas federales en la región, esta violencia ocurre en paralelo a los operativos en otras zonas cercanas. Apenas este miércoles, en Jesús María, tras un enfrentamiento, las autoridades detuvieron a nueve personas y abatieron a uno de los agresores, lo que evidencia la tensión que persiste en Sinaloa.
Redacción/LaPared