Navolato, Sin.- La tarde en El Molino avanzaba sin sobresaltos cuando la presencia de una camioneta gris rompió la rutina del poblado. Era una Kia Sorento que circulaba por la zona luego de un evento de seguridad registrado en Altata un día antes. A bordo viajaban seis personas.
La unidad llamó la atención de elementos del Grupo de Operaciones Especiales de Sinaloa (GOES), quienes realizaban recorridos de vigilancia como parte de un despliegue coordinado entre corporaciones federales y estatales. Al notar la cercanía de las autoridades, el conductor aceleró en un intento por evadirlos. La maniobra derivó en una breve persecución que concluyó metros adelante, cuando la camioneta fue interceptada.
Tras asegurar el vehículo, los elementos procedieron a una inspección. Dentro encontraron un cargamento que evidenciaba un nivel de organización: fusiles de asalto, cargadores, cartuchos útiles y equipo táctico. Entre lo asegurado había armas de alto poder, así como chalecos con placas balísticas y objetos metálicos conocidos como “ponchallantas”.
El saldo fue la detención de seis civiles, entre ellos un menor de edad, además del aseguramiento de cuatro fusiles AK-47, una carabina M4, un arma corta, decenas de cargadores y cientos de cartuchos de distintos calibres. También se localizó el vehículo en el que se trasladaban, el cual cuenta con reporte de robo en Estados Unidos.
La escena fue acordonada mientras el material y los detenidos eran trasladados y puestos a disposición del Ministerio Público Federal, que se encargará de determinar su situación legal y continuar con las investigaciones.
El operativo se suma a las acciones de seguridad desplegadas en la región, en un contexto donde los recorridos, la inteligencia y la presencia de las fuerzas armadas se han convertido en parte del paisaje cotidiano. Mientras tanto, la camioneta asegurada y el arsenal encontrado quedaron como testigos silenciosos de un episodio más en la vigilancia de la zona.
Redacción/LaPared