Hoy se inauguró la primera parte de la remodelación de la avenida Álvaro Obregón, principal emblema de la ciudad, en medio de las críticas contra el alcalde Sergio Torres Félix. El colectivo civil Pro-Ciudad, que aglutina a organizaciones de activistas que promueven la bicicleta, exponen aquí su visión del par vial.
Martín Durán
La tarde del viernes 18 de marzo pasado, Jorge Avilés Senés reunió a los integrantes del colectivo Pro-Ciudad, que aglutina a diversos promotores del uso de la bicicleta, y a Culiacán Sin Chanchuy y MIUAS para informar la determinación del Instituto Municipal de Planeación Urbana de Culiacán, de cancelar toda posibilidad de crear una ciclovía o un carril compartido en la remodelación de la avenida Álvaro Obregón.
–Se va a inaugurar la Obregón sin ciclovía y sin carril izquierdo compartido–, les informó.
Avilés Senés se había comprometido con los activistas, después de que ellos realizaron un estudio de factibilidad, que arrojó cifras positivas del potencial uso de la bicicleta en el Centro de la ciudad, a elaborar uno propio, pero sin más, de un plumazo simplemente dijo que no se habría.
Desde que el alcalde Sergio Torres Félix declaró, sin números reales, que nada más 10 personas usaban la bicicleta –en clara ironía-, cientos de bicicleteros tomaron las calles en señal de protesta y gritaron: “Somos más de 10”.
Sin escuchar a la sociedad civil, Torres Félix mandó a los usuarios de este medio de transporte al parque Las Riveras, con la idea de que solo se usa como medio recreativo.
“Ellos mencionaron mucho que hacer un tramo de la ciclovía no sirve, pero no es pensar así, la planeación es a largo a plazo, a 30 años, esto formará parte de una red”, comenta Aurora Castro Aldaba, arquitecta urbanista que colaboró en el proyecto ciudadano de Calles Completas.
El estudio arroja, dice, que hay mucho potencial del uso de la bicicleta, pero sin infraestructura ideal nunca se estará fomentando esta cultura.
Además, la arquitecta, también integrante de Pro-Ciudad, dijo que la obra de remodelación de la Obregón tiene muchas irregularidades, porque durante las investigaciones que estuvieron realizando el Ayuntamiento estuvo ocultando información.
“Por ejemplo en compranet encontramos unos planos, un proyecto ejecutivo donde la banqueta dice variable y yo para poder hacer un presupuesto no puedo tener una medida variable, no es lo que se está construyendo”, detalla.
Actualmente Aurora entró al comité ciudadano del IMPLAN. Cuenta que las autoridades desde un principio se mostraron reacios a mostrar documentos que justifiquen la obra civil, además que carece de una planeación adecuada el par vial.
“No se está planeando correctamente, porque un par vial funciona con el otro brazo; remodelan la Obregón pero a la Aquiles Serdán no le hacen nada, y esta calle es un arroyo natural que no cuenta con infraestructura hidráulica que desfogue el agua en tiempo de lluvias; se hará un caos cuando se inunde”, augura la arquitecta.
Para descartar la ciclovía, el Ayuntamiento encabezado por Sergio Torres esgrimió argumentos tan absurdos que son necesarios reproducirlos a continuación, en una declaración publicada en Noroeste.
Habla Sergio:
“Nosotros estamos abiertos (a que haya ciclovía), lo que pasa es que ahí también se mandó a hacer un estudio y la bicicleta se utiliza más que todo, aquí, en las colonias de la periferia, donde hay gente que utiliza la bicicleta como medio de transporte”.
“Te doy un ejemplo, en el Ayuntamiento de Culiacán trabajan mil 500 gentes, mil 800, y nadie llega en bicicleta, entonces la bicicleta se utiliza más allá por el bulevar Agricultores, por Barrancos, en la periferia”.
“Nosotros de todos modos estamos haciendo un estudio para ofrecerles algunas vialidades alternas a los ciclistas y obviamente también a la par, estamos trabajando, para remodelar la ciclovía que ya existe en el parque Las Riberas, para que ellos tengan un lugar seguro donde divertirse, donde recrearse, donde convivir, en este caso este grupo de ciclistas, que lo hagan de una manera segura”.
“No va a quedar… es mucho riesgo, aquí no hay cultura de respeto al ciclista, ni al peatón, ni al automovilista; entonces es poner en riesgo a los propios ciudadanos, nosotros estamos viendo otras vías, otras vialidades, porque no necesariamente tiene que ser la Obregón… puede ser otra calle: la Corona, la Sepúlveda. Hay muchas vialidades. Y en la Obregón es donde más riesgo tendrían, porque es donde hay más aforo vehcular, pues.”
*Del impreso de LA PARED que circula en Culiacán en puestos de revista.