Culiacán, Sin.-La noche del lunes se rompió a balazos en la colonia Amistad.
Frente a un taller de carrocería sobre la calle Justicia, casi esquina con el bulevar Agricultores, tres hombres cayeron muertos y otro resultó herido, mientras la rutina del barrio se disolvía entre el humo del escape de los vehículos y el eco de los disparos.
Los primeros en llegar fueron elementos de la Guardia Nacional y del Ejército.
Encontraron cuerpos inmóviles, marcas de impactos en la fachada del taller y el abandono de un Toyota Yaris gris, modelo reciente, que los agresores dejaron tras la fuga.
Testigos relataron cómo los atacantes, antes de desaparecer, habrían despojado a un civil de otro vehículo para continuar su escape. Nadie sabe cuántos eran, nadie puede asegurarlo.
Paramédicos de la Cruz Roja confirmaron que dos de los hombres ya habían fallecido en el sitio, mientras que un tercero murió dentro de la ambulancia durante el traslado.
La cuarta persona fue atendida por heridas de diversa gravedad. Las víctimas aún no han sido identificadas, pero sus cuerpos permanecen como testimonio silencioso de otra noche violenta.
La colonia quedó atrapada entre patrullas, luces intermitentes y el silencio que solo puede seguir a los disparos.
La circulación en el carril norte-sur del bulevar Agricultores fue suspendida mientras los peritos recogían casquillos, huellas y fragmentos de un episodio que no se queda solo en números, sino que deja un rastro de miedo y desconcierto entre vecinos.
El taller, testigo mudo de la violencia, sigue con sus puertas abiertas, como si el trabajo cotidiano pudiera borrar el eco de los disparos. Pero no es así: la violencia volvió a la Amistad, y esta noche, como muchas otras, dejó su marca indeleble.