Culiacán, Sin.– Este miércoles, Culiacán y Navolato vivieron una jornada de violencia vial que dejó un total de 16 vehículos y motocicletas robados, en un patrón que combinó agresiones directas, amenazas con armas y despojos silenciosos mientras los conductores estaban estacionados.
La ciudad y sus carreteras se convirtieron en escenarios de caos y miedo, según información obtenida por este medio La Pared.
En distintos puntos de Culiacán, conductores fueron interceptados mientras circulaban. Una camioneta Nissan con rotulado de empresa local fue tomada por sujetos armados, mientras otra Ford F-150 y un Nissan Versa blanco fueron sustraídos tras amenazas con armas largas.
En la colonia Brisas del Humaya, un agresor armado despojó de su camioneta Hyundai Creta blanca a un conductor, huyendo luego en un vehículo Spark blanco.
No todos los robos fueron con violencia directa. Varias unidades desaparecieron mientras estaban estacionadas frente a domicilios u oficinas.
Entre ellas, un Nissan Sentra blanco y una camioneta Chevrolet blanca, así como motocicletas como una Yamaha YVR roja y una Italika 125 negra, fueron tomadas sin que los dueños pudieran intervenir.
Las carreteras también fueron escenario de ataques. En la autopista Mazatlán-Culiacán, una camioneta Mitsubishi azul fue sustraída a una familia que viajaba, dejándolos a la orilla de la carretera, mientras un BYD Shark blanco fue despojado en la misma vía y un Volkswagen Taos rojo fue llevado por sujetos que escaparon en un Chevrolet Spark blanco.
Incluso en la colonia Bugambilias, un Toyota Corolla fue tomado por dos hombres armados que cerraron el paso al conductor antes de huir.
Otros robos destacados incluyeron:
• Una camioneta Nissan blanca con rotulado de empresa de panadería, tomada por tres sujetos armados que obligaron al conductor a descender.
• Varias unidades sustraídas mientras estaban estacionadas: un Nissan Sentra 1999, una camioneta Chevrolet 2005 y un Nissan Versa Platinum blanco.
• Motocicletas robadas en Navolato: una Yamaha YVR 2024 roja y una Italika DM 250 negra/verde.
• Una camioneta BYD Shark blanco con GPS, robada en la carretera hacia Mazatlán.
• Otro Versa blanco 2022 despojado después de que un hombre armado obligara al conductor a descender y dejar sus pertenencias.
• Una Volkswagen Taos rojo llevado por hombres que huyeron en un Chevrolet Spark blanco.
• Robos de vehículos de empresas y particulares, incluyendo camionetas y autos de distintos modelos y colores, cometidos tanto con violencia como sin ella, afectando a trabajadores y familias.
La jornada dejó al descubierto la vulnerabilidad de la población frente a delincuentes que operan con impunidad, mostrando que la violencia vial ya no es un hecho aislado, sino un fenómeno que puede ocurrir en cualquier colonia o carretera del estado.
La falta de disuasión y la constante operación de grupos armados exponen a ciudadanos y familias a un riesgo diario, donde ningún vehículo parece estar seguro y la sensación de peligro se ha vuelto constante.
Las autoridades municipales y la Fiscalía General del Estado mantienen operativos para localizar los vehículos y motocicletas, así como a los responsables, pero la población permanece bajo alarma.