Culiacán, Sin.-La madrugada del sábado se rompió la calma en Infonavit Cañadas con detonaciones de arma de fuego que despertaron a los vecinos y generaron temor en el fraccionamiento. Entre la oscuridad y el eco de los disparos, se perfilaba un nuevo episodio de violencia que reflejaría no solo la brutalidad del acto, sino también los vínculos familiares con antecedentes criminales.
En el departamento 1078 de la segunda planta, sobre el andador Sierra Jamuave, entre Cerro de la Chiva y Cerro de la Silla, las autoridades encontraron sin vida a Javier Alfonso, de 35 años, víctima de un ataque directo. Minutos después, policías municipales acordonaron la zona mientras la Fiscalía General del Estado realizaba las diligencias correspondientes.
El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde permanecerá hasta que sus familiares lo reclamen.
Según información obtenida por La Pared Noticias, Javier Alfonso era hermano de Jesús Andrés Munguía Rivera, interno fallecido en 2025 en el Centro de Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito de Aguaruto, vinculado al atentado contra el cantante Javier Rosas y a la muerte de dos acompañantes. Munguía Rivera también tenía un historial de homicidios previos, entre ellos el asesinato de Omar Arturo González Zazueta en 2014 y el de un maestro de inglés en la colonia Antonio Rosales, casos que evidencian un perfil de violencia reiterada y vinculación con grupos criminales locales.
Vecinos relataron que los disparos interrumpieron la calma nocturna, dejando en evidencia la sensación de inseguridad que persiste en la ciudad.
Este homicidio pone en relieve cómo la violencia en Culiacán trasciende generaciones y vínculos familiares, y cómo los antecedentes de un hermano pueden tener eco en el destino de otro, mientras las autoridades intentan reconstruir los hechos y deslindar responsabilidades.