Culiacán, Sin.-El penal de Aguaruto nunca estuvo tan vigilado como el viernes 16 y este sábado 17 de enero. Desde antes de que el sol despuntara sobre la capital sinaloense, un convoy de patrullas y vehículos oficiales rodeaba el perímetro del centro penitenciario.
Elementos del Grupo de Operaciones Especiales Sinaloa (GOES), la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina se preparaban para dos días de inspección que revelarían un panorama de contrabando y objetos ilícitos alarmante.
La primera revisión se realizó en cuatro módulos. Entre celdas, talleres y patios, los oficiales encontraron un arsenal sorprendente: dos fusiles calibre 5.56 x 45 mm, seis pistolas 9 mm, dos pistolas .45, una pistola .40 y una granada de mano de fragmentación, junto con cargadores abastecidos con decenas de cartuchos.
Pero no solo fueron armas; bolsas con marihuana y cocaína, algunas en dosis listas para consumo y otras en grandes cantidades, aparecieron entre pertenencias de internos.
Los objetos prohibidos encontrados reflejaban la diversidad del contrabando que circula dentro del penal: 58 teléfonos celulares, 14 cargadores, 6 radios, 4 cargadores de radio, 1 módem, 1 dispositivo de banda ancha, 36 puntas, 3 básculas grameras y 2 botellas de licor. El dinero decomisado superó los 117 mil pesos.
Este sábado, la revisión se extendió a dos módulos más. El hallazgo fue similar: más armas, más drogas y más objetos prohibidos, dejando claro que el contrabando dentro del penal sigue siendo un problema persistente.
Todo lo asegurado fue entregado a las autoridades ministeriales y las inspecciones concluyeron sin incidentes, aunque el operativo dejó en evidencia la magnitud del desafío que enfrentan las autoridades para mantener el control en Aguaruto.