Culiacán, Sin.-Desde las serranías de Badiraguato hasta los poblados cercanos a Culiacán, el Ejército Mexicano desplegó un operativo que desmanteló arsenales, laboratorios clandestinos y áreas de concentración de químicos utilizados para la elaboración de metanfetamina.
En Badiraguato, los militares encontraron tres armas largas, 89 cargadores, 6,931 cartuchos, un aditamento lanzagranadas, 10 chalecos tácticos y 33 artefactos explosivos improvisados. El hallazgo refleja la complejidad de la infraestructura armamentista que sostiene a los grupos delictivos en la región.
En Culiacán, el aseguramiento incluyó tres armas largas, tres armas cortas, 21 cargadores, 623 cartuchos y tres chalecos tácticos, evidenciando que la delincuencia organizada mantiene puntos estratégicos incluso en la zona urbana.
Los operativos se extendieron a diversos poblados de Culiacán y Cosalá, entre ellos El Espejo, Los Lobitos, Los Sabinitos, El Guasimal, Potrero de los Ibarra de Arriba, La Cuesta, La Ilama, Pueblo Alayá y Agua Caliente de Alayá, El Rincón de la Lagunita, El Palmar de los Fonseca, El Guamúchil y El Reparo. Allí, los soldados localizaron e inhabilitaron 17 áreas de concentración de material para la elaboración de metanfetamina, asegurando 10,480 litros y 25 kilos de sustancias químicas.
El impacto económico para la delincuencia organizada es millonario, estimado en 207 millones de pesos, según informó la autoridad. Más allá de los números, los aseguramientos muestran el alcance de la estrategia militar para frenar la producción de drogas y desmantelar la infraestructura criminal que opera desde la sierra hasta la ciudad.