Experto en sacarle la vuelta a los temas espinosos, ayer el diputado priista Jesús Enrique Hernández Chávez peloteó las preguntas de los periodistas. Nunca se molesta, es parco, ecuánime, calculador. Aunque conozca bien el tema, en ocasiones asegura desconocerlo.
“Desconocemos los términos de la misma, considero que habrá que esperar a que esto se dé para tener los elementos suficientes y dar las respuestas que ustedes ahorita me están haciendo”, señaló durante la sesión.
Y es que el Partido Acción Nacional difundió el resolutivo del TRIFE en donde, después de analizar las pruebas y alegatos del área jurídica del “albiazul” y del Ayuntamiento, encabezado por Sergio Torres Félix, en torno a la campaña institucional “Al 100 x Culiacán”, llegó a la conclusión que el munícipe sí violentó el artículo 41, base III, apartado C, de la Constitución Federal, que señala que durante un proceso electoral ninguno de los tres órdenes de gobierno puede hacer difusión de campañas, salvo educativas, de salud y de protección civil.
Además, se corresponde con el artículo 209, párrafo 1 de la Ley Electoral.
Sin embargo, como se trata de una violación que vincula al funcionario municipal con la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos, será en los términos de esta Ley que el Congreso tendrá que sancionar.
Y ello porque sencillamente el TRIFE reconoce que no tiene facultades para sancionar al alcalde. Por eso señaló claramente:
“Esta sala especializada únicamente se encuentra facultada para que una vez conocida la vulneración realizada por algún funcionario público, integre un expediente que será remitido al superior jerárquico de la autoridad infractora para conocer respecto de las responsabilidades acreditadas”.
Más claro no puede ser a continuación:
“Por ello se da vista al Congreso del Estado de Sinaloa respecto de la responsabilidad de Sergio Torres Félix, quien funge como presidente municipal de Culiacán, con copia certificada de la presente resolución, así como de las constancias que integran el expediente en que se actúa, para que en el ámbito de sus atribuciones proceda conforme a derecho”.
Incluso, el TRIFE aclara que el Congreso es superior jerárquico del alcalde en base al título VI de la Constitución Política del Estado de Sinaloa.
Pero Chuquiqui, amante de revirar, ayer dijo, exhibiendo un amplio desconocimiento en estos temas, desde luego a conveniencia
“En la primera ley no existe disposición alguna que faculte o que el Congreso sea competente para conocer de estos temas”… (los puntos suspensivos son nuestros).
En fin, quizá Chuquiqui andaba demasiado preocupado en el cierre de campaña de su hijo, Ricardo Hernández Guerrero, pues no es un secreto que toda la estructura que tiene el viejo político bajo su mando en el Legislativo lo envío al frente de la campaña, incluido las camionetas nuevas de reciente adquisición. Así las cosas con los caciques.
Una última cosa: las declaraciones de Chuquiqui vertidas en los medios ayer, parece indicar que todo quedará ahí y de nueva cuenta el Congreso no hará su trabajo… Aunque saque adelante las grandes reformas. Sí, las que le ordena Peña Nieto nada más.
Por Martín Durán