Culiacán, Sin.-Fusiles de asalto, un lanzagranadas, cientos de cartuchos, chalecos tácticos y vehículos con blindaje fueron asegurados por autoridades federales y estatales durante el cumplimiento de dos Órdenes Técnicas de Investigación en el fraccionamiento residencial Gran Canaria, al norponiente de la ciudad.
El operativo fue la continuación de un hecho de seguridad ocurrido el pasado 10 de enero, cuando se reportaron daños y actos de vandalismo en varios domicilios del sector. Aquella tarde, los presuntos responsables abandonaron vehículos, armamento y equipo táctico al huir del lugar, lo que derivó en una revisión más amplia del fraccionamiento.
Durante los recorridos posteriores, las autoridades detectaron dos viviendas con daños visibles en sus accesos. Desde el exterior fue posible observar objetos que podrían constituir delito, por lo que se dio aviso a la Fiscalía General de la República (FGR) para solicitar su intervención legal.
Fue así como agentes del Ministerio Público Federal, apoyados por elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Marina, Policía Estatal Preventiva y corporaciones federales, ingresaron a los inmuebles bajo el marco legal correspondiente, mientras la periferia permanecía resguardada.
En el primer domicilio, las autoridades localizaron dos fusiles calibre 5.56, uno de ellos abastecido con alrededor de 60 cartuchos, además de un lanzagranadas calibre 40 mm, cargadores, municiones de distintos calibres, chalecos tácticos, teléfonos celulares, documentos y un vehículo blindado Volkswagen Tiguan.
En el segundo inmueble, el hallazgo incluyó dos armas largas, una calibre 5.56 x 45 mm y otra 7.62 x 39 mm, con sus respectivos cargadores, así como un vehículo Nissan Frontier y un Audi Q5 con blindaje.
Todo el armamento, los vehículos y el equipo asegurado quedaron a disposición de la Fiscalía General de la República, que continuará con las investigaciones para determinar la procedencia del arsenal y su posible vínculo con hechos delictivos recientes en la ciudad.
Mientras tanto, el fraccionamiento volvió a la calma tras varias horas de resguardo, dejando al descubierto que, detrás de fachadas residenciales, también pueden esconderse piezas clave del engranaje criminal.