Culiacán, Sin.- Corrió con desesperación sobre el polvo de una calle de terracería, pero los proyectiles fueron más rápidos.
La tarde de este viernes, un hombre adulto —cuya identidad aún se mantiene bajo estricta reserva por motivos de seguridad— fue perseguido a pie y atacado a tiros por un grupo de sujetos armados en las inmediaciones de la colonia Ampliación 5 de Febrero, sector ubicado en la zona oriente de la capital sinaloense.
Los hechos se registraron aproximadamente a las 14:45 horas sobre la calle Convención de Apatzingán, entre la avenida Paseo del Rey.
Se trata de una vialidad sin pavimentar que se convirtió en el escenario de una persecución que infundió pánico entre los habitantes de la periferia.
Según testimonios recabados en el lugar, la víctima transitaba por la zona cuando fue interceptada por civiles armados.
En un intento desesperado por salvar su vida, el afectado emprendió la huida corriendo a pie de forma vertiginosa. No obstante, los atacantes le daban alcance y abrieron fuego en repetidas ocasiones a corta distancia, logrando impactarlo antes de emprender una veloz huida con rumbo desconocido.
Luego de consumada la agresión, el cuerpo herido de la víctima quedó tendido sobre la vía pública, lo que alertó de inmediato a los vecinos del sector.
Las intensas detonaciones provocaron múltiples reportes a las líneas de emergencia del 911, desencadenando una rápida movilización de los cuerpos de auxilio y de las corporaciones policiacas.
Paramédicos de la Cruz Roja arribaron prontamente al lugar del atentado para brindar los primeros auxilios al herido.
Tras lograr estabilizar sus signos vitales entre la urgencia del momento, los rescatistas lo trasladaron de inmediato en ambulancia a un hospital de la ciudad, donde ingresó al área de urgencias bajo un pronóstico médico reservado.
En la escena del ataque, la calle quedó marcada por la violencia: peritos criminalistas de la Fiscalía General del Estado fijaron y embalaron entre seis y siete casquillos percutidos de arma de fuego, los cuales quedaron esparcidos sobre la tierra como principal indicio del ataque.
El perímetro de la agresión fue blindado y acordonado con cinta amarilla por elementos del Ejército Mexicano, quienes establecieron un riguroso cerco de seguridad mientras el personal forense y los agentes investigadores de la Fiscalía realizaban las diligencias correspondientes para integrar la carpeta de investigación.
Redacción/LaPared