Permanece ‘atorada’ iniciativa de matrimonios gay en el Legislativo
Gabriela Camacho
En el Congreso del Estado, más allá de la Constitución y las resoluciones de la SCJN, es un falso puritanismo el que va ganando al no aprobarse la iniciativa de los matrimonios igualitarios, por prejuicios, por “ideología”
Culiacán, Sin.-La legalización del matrimonio igualitario sigue sin avance en el Congreso del Estado de Sinaloa, quien se ha mostrado lento al mantener en la “congeladora” las iniciativas de las diputadas locales Imelda Castro Castro y Sandra Lara Díaz, del PRD y PRI, respectivamente, quienes han impulsado esta lucha por el derecho de la comunidad lésbico-gay.
Tal es así que la actual legislatura ha prevalecido en hermetismo ignorando a las distintas voces que representan a la comunidad lésbico, gay, bisexual y transgénero (LGBT), y ha caído en la inconstitucionalidad según la Suprema Corte de Justicia.
Este órgano se dio a la tarea de exhortar al Congreso a que respetaran los derechos todos los ciudadanos ya que en los artículos 40 y 165 del Código Familiar de Sinaloa actualmente reflejan la violación de los principios constitucionales de igualdad y no discriminación.
Omisiones
Ante ello, las impulsoras de esta Ley, han reconocido públicamente que se ha hecho caso omiso a este llamado, lo cual ha retrasado aún más los trabajos que den certeza al respeto de los derechos humanos de este grupo de la sociedad.
Por su parte, Lara Díaz manifestó que lo único con lo que se cuenta es con fe de que se retomen estas iniciativas tan importantes, antes de la renovación de la legislatura.
Sin embargo, ciudadanos ya han interpuesto amparos debido a estas limitantes que mantiene la legislación, uno de ellos resultó a favor por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y fue así que el 31 de mayo del presente año Bernardo Ramírez y Héctor Gastélum, oriundos de Los Mochis, celebraron la primera unión matrimonial gay en el estado.
A pesar de los esfuerzos que se adjudica la actual legislación que también se ha declarado respetuosa de los derechos humanos, ha dado la espalda a los homosexuales, a grosso modo por meros prejuiciosos y homofobia, al menos eso es lo que han evidenciado hasta el momento.
Solano y sus dudas
En este tenor, a opinión del presidente de la Mesa Directiva, el panista Francisco Solano Urías sostuvo que es un tema muy delicado que debe tratarse con cuidado ya que pudiera ocasionar inconformidades en la sociedad, quien también dejó entrever que tampoco es tiempo para darle seguimiento ya que se encuentran en la recta final de las labores legislativas.
Asimismo el órgano legislativo ha desdeñado la iniciativa presentada el pasado 18 de mayo por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto en la que se reforman, adicionan, y derogan diversas disposiciones al Código Civil Federal.
En este documento, se expone que: “Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”.
A quien le corresponde velar por los derechos de todos los ciudadanos, es precisamente a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, que se ha mantenido lejos y sigilosa, además de no hacerse notar saliendo a la defensa de la comunidad gay, la cual solo exige respeto e igualdad.
Y es que a su vez, este órgano se vio más preocupado en la transición que vivió recientemente con el cambio de presidencia, donde tomó la batuta José Carlos Álvarez Ortega, relevo de Juan José Ríos Estavillo, siendo este último quien se mantuvo al margen de lo que los poderes tanto Legislativo y Ejecutivo decidieran.
Mientras son peras o son manzanas, la evidencia es clara y la opacidad prevalece, al no dejar en claro la sintonía entre sociedad-legislación con respecto a este tema, ya que desde el año 2000 se han documentado los esfuerzos, acercamientos y hasta manifestaciones de la comunidad lésbico, gay, bisexual y transgénero (LGBT) quienes luchan por el respeto a sus derechos humanos y quienes aparentemente, seguirán sumando días, meses o quizá hasta años para hacerlos valer en el estado de Sinaloa donde todo pasa lento y en ocasiones, ni pasa.