Francisco de Asís Solís R.
Esta es la primera generación que tiene antecedentes del actor y cantante Pedro Infante Cruz, el ídolo de Guamúchil que este 15 de abril cumple 60 años de su accidente aéreo y desaparición física al despegar su aeronave del entonces pequeño aeropuerto de la blanca Mérida, Yucatán, pero que le muestra poco o nulo interés.
Corría 1957 donde México y en especial la capital mostraban una notable transformación con la emigración de miles de personas en especial albañiles y maestros albañiles al Distrito Federal a construir los grandes edificios que le dieron otra fisonomía.
Esa concentración urbana procedente de la zona rural dio origen a las viviendas múltiples y esos habitantes tomaron como su ídolo al sinaloense nacido el 18 de noviembre en Mazatlán, Sinaloa, aunque también había vivido con sus abuelos en El Rosario, Sinaloa, antes de partir a Guamúchil en 1924.
Su despegue como persona fue al venirse a vivir a Culiacán, y según palabras de su biógrafo Aarón Zamudio, Fernando López López y Tomás Alvarado de 81 años de edad, aquí empezó a “enloquecer” a las muchachas de distintas clases sociales al integrarse a la Orquesta Estrella donde tocaba nuestro vecino ya fallecido, Trinidad Burgos.
Muchachos lo contrataban para llevarle serenata a sus respectivas novias y éstas encantadas salían a sus balcones a escuchar la preciosa voz de José Pedro Infante Cruz, conocido como Pedro Infante que cantó en la XEBL de don Enrique Max Gómez Blanco, el primer concesionario radiofónico que años más tarde fue secuestrado y despojado de tres millones de pesos que casi lo dejó en la ruina, según nos comenta su hijo, Sergio Enrique Gómez Viedas, propietario del edificio donde se ubica el Instituto Windsor.
Aunque en Guamúchil, Pedro tuvo un amor juvenil a los 17 años con Guadalupe López, con la cual procreó a Lupita su primera esposa María Luisa León que le dio un giro de 180 grados a su vida.
María Luisa era amante de un rico empresario y vivía con él, en la Colonia Gabriel Leyva. Cuando en una fiesta le presentaron a Pedro Infante se enamoró del joven cantante, cinco años menor que ella.
La guapa mujer urdió un plan para escapar a la ciudad de México con Pedro. Este se despidió de sus amigos y amigas, entre ellos Manuel Quintero, Concepción Solís Peraza, Trinidad Burgos, Manuel Meza y su compadre Enrique Sánchez Alonso quien compuso la canción “Culiacán” y otras como “Dios no lo Quiera” y “Una purga y Dos Con Sal”.
El famoso compositor y cantante “El Negrumo” componía canciones tipo Chava Flores y alcanzó fama internacional y ayudó a Infante al igual que el otro compositor y cantante sinaoloense de Cosalá, Luis Pérez Meza.
María Luisa le dijo a Pedro que se fueran a México y lo esperó en la estación del Ferrocarril. Pedro recibió dinero de su hermano Ángel y su madre Cuquita Cruz y partió de su último hogar en Culiacán, enfrente de donde hoy se ubica el Restaurante El Parador del Hotel San Marcos. La despedida fue emotiva y todos lloraron.
La León Rosas le había robado dinero y joyas a su pareja para huir con su novio secreto y al llegar a México sufrieron mucho hasta que Pedro empezó a cantar en la XEB la B Grande de México con 50 mil wats de potencia.
El 19 de junio de 1939, se unieron en matrimonio y luego vinieron los problemas cuando el ídolo de Guamúchil se enamoró de Irma Dorantes y se fue a vivir con ella a Mérida, Yucatán.
Precisamente Pedro Infante Cruz iba a la ciudad de México cuando al despegar el avión se vino abajo por el exceso de equipaje. Era la mañana del 15 de abril de 1957 y al conocerse su deceso México se vistió de luto y a sus funerales asistieron miles y miles de personas.
María Luisa lo había demandado por adulterio comprobado y Pedro viajaba al Distrito Federal a comparecer ante un juez y tratar de conseguir el divorcio. Hasta su deceso, María Luisa se culpó de la muerte de su esposo Pedro Infante.
Entre su larga trayectoria filmó más de 67 películas y ganó dos premios, un Ariel en 1956 y un Oso de Plata en 1957 con las películas La Vida No Vale Nada y Tizoc al lado de la sonoroense María Félix quien alcanzó fama mundial.
Pero los filmes que recuerdan los mexicanos son Nosotros Los Pobres, Pepe El Toro donde hace aquella escena que con su hijo en brazos ya fallecido en un incendio provocado por un enemigo grita enloquecido… Toriiiiito, Toriiito, buscando reanimarlo.
Muchas de sus películas las hizo con su director favorito, Ismael Rodríguez y trabajó con las figuras de aquel tiempo, Jorge Negrete, Luis Aguilar, Antonio Badú, Blanca Esthela Pavón, Abel Salazar, la despampanante Lilia Prado, Sara García, Silvia Pinal, Carmen Montejo, Miguel Manzano y Evita Muñoz “Chachita”.
Su primera grabación fue Soldado Raso y la última el tema de Tizoc. Algunos aseguran que fue el vals Mañana su primera grabación.
En total grabó 344 canciones que lo hicieron famoso a nivel internacional.
El Inocente, Los Tres García, Soy Mujeriego, Vuelven Los García, A.T.M. del melodrama arrabalero fue el estilo que predominó en Pedro Infante Cruz, que poco a poco pasa al olvido, aunque eso no ha sucedido en 60 años. La estrella aún no se apaga, aunque brilla menos en esta generación del internet, celular inteligente, wattsapp, X-bOX, Instrangam,Faceboox, Snapchat, Hashtag, entre otras aplicaciones y redes sociales.