Amado por miles de personas del continente americano por su cadena diaria de oración de la mañana y noche, con un estilo muy personal. Rechazado por otros que no están de acuerdo en su manera de predicar la palabra de Dios. Regañado por el Obispado colombiano por su estilo en cómo encauza la evangelización. En cuanto a sus exitosas conferencias que imparte por los distintos países, algunos lo consideran un extraordinario orador o un Show-man. Sobresalen su carisma, sencillez y total control que ejerce en su público. Exitoso escritor de libros no nada más de temas católicos sino de sexualidad y otros. Se enfrasca en polémica con pastores de otras corrientes religiosas por desacuerdos en el contenido de la interpretación de la biblia. Sí algunos comentarios no son de su agrado, contesta con un “MVM”. Esta es la personalidad auténtica del Padre colombiano Alberto José Linero Gómez.
Por Rafael Báez Molina
El “Padre Linero” como es conocido en la comunidad mundial católica, se ordenó como sacerdote hace 24 años. Nació en Santa Marta, Colombia, el 19 de octubre de 1968, su mamá señora Rosina Gómez de Linero. Vive rodeado de sus papás, hermanos, sobrinos y amigos más cercanos.
Y vaya que es controvertido, algunas reglas no están hechas para él, porque no siempre se ajusta al patrón establecido por la Iglesia católica. En sus conferencias y encuentros con sus seguidores, no siempre usa la sotana fuera de la Iglesia cuando predica la palabra lo que “para algunos es una falta de respeto a Dios”, sin embargo ¿Esto cuestión de interpretación, o no?.
Se comenta que cuando el Padre Linero se siente agredido verbalmente en las redes sociales, utiliza las letras “MVM” que en México se interpreta como “Me Vale Madre” o sencillamente “se le resbalan estos los comentarios”.
Una gran controversia fue la que sostuvo en redes sociales el Padre Linero con el Pastor Colombiano Miguel Larrázola, fundador de la Iglesia Cristiana Familiar Ríos de Vida, en Cartagena y también es fundador de la Asociación Noches de Milagros “El20” en ese país.
El conflicto inició porque el Padre Linero dijo estar en desacuerdo con la “aportación del Diezmo”, esto generó dimes y diretes entre ambos personajes, incluso el Padre Linero fue más allá con la creación de un Hashtag; #NoDoyDiezmoDoyVida, lo que ocasionó una crítica más fuerte del Pastor Miguel Larrázola, diciéndole al Padre Linero que “su intención era sembrar escepticismo hacia los hermanos que profesan el protestantismo, que era un comentario desafiante, sesgado y mal intencionado”.
El Pastor Larrázola también se sube al ring y le pregunta al Padre Linero, ¿En qué parte de la Biblia dice que en la Iglesia Católica Jesús cobraba por realizar misas, matrimonios, bautizos, funerales, charlas para las parejas sin estar casados?.
¿Dónde señala que Jesús pidió adoraran las imágenes y mucho menos las vendieran en las puertas de la Iglesia?. ¿En qué parte de la Biblia dijo Jesús que hablaran y visitaran a los muertos?. ¿Dónde dice en la Biblia qué Jesús habló del agua bendita, o de los escapularios, crucifíjos, camándulas, estampitas, etcétera’?.
Le pregunta también al Padre Linero ¿En qué parte de la Biblia Jesús dijo que los ministros de él, no podían casarse, ni tener familia? sí el mismo Apóstol Pedro era casado, qué incluso el Apóstol Pablo claramente señaló como “Doctrina de demonios” a esta práctica de no casarse. “Y ni hablar de la pedófilos en la Iglesia Católica y que usted Padre Linero condena y lamenta con vehemencia, es por eso que no conviene decir este tipo de aseveraciones, entonces “si quiere limpiar el frente de su casa no le eche la tierra al vecino”…culminó diciendo el Pastor en su mensaje al Padre Linero. La verdad muy interesantes ambas reflexiones.
En su carta al Padre Linero, el Pastor le dice que el Diezmo es un acto de adoración de la fe Judeo-Cristiana, por lo tanto le pidió que por respeto a la Iglesia que representa no se debe tildar como una práctica mercantilista, ni ser satanizada, ni perseguida y que la práctica del Diezmo debe ser respetada mucho más por quienes no la practican y no la entienden, por lo tanto “el respeto a sus creencias es esencial para la convivencia mutua”. Culminó diciéndole el Pastor que “La venganza no es de Dios pero la aclaración es de sabios”.
Cambiando de tema, el Padre Linero es Vicepresidente en Colombia del Centro Carismático “Minuto de Dios”, obra que se dedica a la evangelización y trabaja ahí desde antes de ser presbítero. Transmite la palabra de Dios todos los días por televisión, radio y redes sociales. Es un sacerdote sumamente apreciado en todos los países de América, no falta quien dice que su popularidad se debe a su participación en los medios. Otros coinciden en señalar que no le rinde culto a las apariencias, ni a las distinciones, sean estéticas, económicas o de títulos, simplemente no cree que todo eso tenga que ver con una parte importante de la vida. Es honesto al decir que Jesucristo es su búsqueda y su alegría y sus frustraciones aún y cuando las cosas no le salen como quisiera. Su coherencia lo deslinda de lo rutinario y su mensaje llega demasiado lejos.
El Padre Linero es un conocido escritor. Así como escribe libros de Dios también escribe de cuestiones mundanas como de sexología. Entre sus libro se encuentran “El Man está vivo” en diferentes capítulos, refiriéndose a Dios; Mi venganza es perdonarte”, ¿Qué tiene ella que no tenga yo? Cómo vencer a la amante de tu marido (2012) y “Señor, ahoga mi dolor: El llamado a ser felices (2013), entre otros.
Continuando con el reportaje de investigación, en las redes sociales encontré lo siguiente en alusión al Padre Linero: ¿Cómo un sacerdote puede escribir un libro sobre infidelidades y hacer recomendaciones a las parejas víctimas de la infidelidad? El padre ha explicado que además de ser hijo de una pareja que tiene cuarenta y cinco años de matrimonio, ha brindado asesoría espiritual a incontables parejas en conflicto. De esa búsqueda de alternativas ha surgido su primer libro que bien valdría la pena leyeran creyentes o no creyentes, parejas unidas y a punto de separarse. En todo ello no hay fórmulas que valgan, sino experiencias que se enriquecen con las interpretaciones psicológicas, y existenciales, sin ninguna ortodoxia religiosa ni teológica. No hay fórmulas mágicas. El narrador en primera o tercera persona que cuenta su caso personal, tiene la visión espiritual de quien se vuelve testigo de la experiencia en diez capítulos en donde el sacerdote prueba sus dotes de narrador y ensayista además de su gran sentido del humor.
En el capítulo siete el autor se pregunta sin pelos en la lengua: ¿Si están tan contentos con la amante ¿por qué no se marchan? ¿Por qué no se van de la casa? En el capítulo diez propone una reflexión desde la espiritualidad cristiana.
Dice el padre: “Para el hombre el sexo es algo puntual, para ellas es significativo. Para el hombre es una disposición frecuente, para las mujeres se necesita una serie de estimulantes que hagan posible el deseo sexual”.
Esta aseveración está complementada con un testimonio: Menciona el Padre Linero: “Recuerdo aquí a una amiga, cuyo matrimonio terminó en separación y anulación eclesiástica, diciendo: Es que ustedes los hombres creen que esto es de animales, de tener contacto físico y se les olvida que esto es poético, trascendente… Quiero ser amada, no simplemente deseada”. (pág. 78). El asunto queda resuelto así: “El hombre es como un fogón a gas, las mujeres, como un horno eléctrico, mientras ellos se encienden y apagan fácilmente, ellas necesitan un tiempo largo para una y otra cosa”.
La conclusión del padre es que “no existimos solos y que nuestra felicidad depende de otros también, de la profundidad de nuestras relaciones y de los encuentros que tengamos”.
El padre Linero según en redes sociales, comenta que una de sus sorpresas al hablar con algunas prostitutas es cuando ellas le cuentan que muchos hombres solo van a pagarles para que los escuchen, que se desnudan, se acuestan pero no hacen el amor sino que ellas los escuchan a ellos, que le cuenta todo lo que sienten y rodean sus pensamiento y propone: “Hay que procurar relaciones de pareja en la que nadie se sienta solo, en las que se compartan las cosas verdaderamente importantes de la vida, y que suelen ser dejadas a un lado debido a los compromisos y situaciones que conlleva la convivencia y que deben ser resueltos día a día”.
El libro reafirma su convicción de que el matrimonio no es una cruz llamada a fracasar y mucho menos, una experiencia con fecha de vencimiento. Sugiere juzgar al otro desde su intención y no solo desde los hechos. Recuerda que lo que se pone en juego además de una relación de pareja, es la familia toda. Y por ella vale la pena emprender todas las batallas. Vale la pena intentar el perdón, como un camino para recuperar la paz.
Explica que “él como sacerdote eligió el celibato como opción de vida”, pero que su realidad le genera límites para abordar la vida de pareja. El libro recoge diversas experiencias de parejas que lo han consultado. Y la colaboración especial de Hollman Javier Varela Altahona, su asistente, quien está casado y tiene tres hijos, y ha aportado visiones personales y académicas a los borradores. Ya en el año 2001 el padre Linero había publicado el libro “Orando y viviendo vivencias”, en el que plantea algunos de los interrogantes que desarrolla en sus nuevos libros.
Pero antes de entrar al segundo libro, dejar como reflexión una frase del padre expresada el 21 de marzo de 2013: “El hueco del corazón del hombre es del tamaño de Dios”. Y me pregunto: ¿Cómo recuperar la plenitud ante ese vacío?
El perdón es según el padre Linero, la herramienta “que tenemos los creyentes para ser felices”, así lo expresa en la introducción de su libro sobre el llamado a ser felices. Y precisa que la gran mayoría de las enfermedades emocionales y espirituales, son hijas de la carencia de perdón, tanto de darlo como de pedirlo. La escasez del perdón en la vida humana deteriora el corazón y la existencia cotidiana. Si es bien complejo perdonar a otro ser, resulta difícil perdonarse a sí mismo, reconociendo la imperfección y el error. Es un acto liberador. Nuestra existencia no es un azar de espermatozoides, sino una elección y una decisión divina, plantea el autor. No estamos aquí por casualidad. Su libro son doscientas páginas de reflexiones teológicas y espirituales sobre el dolor, la soledad, el sentido de la vida, la alabanza y las bendiciones y el legado espiritual de Jesús.
Concluye que nada en la vida de un ser humano sucederá como por arte de magia, sino cambian sus realidades internas y externas. Si no toma una decisión que transforme su vida. Y remata diciendo que no existe la resurrección sin la muerte, ni la tierra sin el desierto. “Ambas realidades indeseables se presentan como la puerta de entrada a la bendición”. La resurrección empieza siempre dentro de nosotros para que se encarne.
Por otra parte, el deporte es inherente a su vida. Por eso diariamente ejercita su cuerpo dedicándole un rato al tenis. Sin embargo, reconoce que lo practica desde hace relativamente poco tiempo y su verdadera pasión ha sido y siempre será el futbol. “Me fascina el fútbol, juego fútbol, leo fútbol, como fútbol, vivo fútbol, ¡eso me encanta!”, dice. Siempre ha sido fiel hincha del Unión Magdalena.
Su afición al fútbol y algunos episodios en la televisión colombiana le han costado regaños, son algunas de las cosas que confiesa este sacerdote como pecados.
Asegura ser un cura común y corriente. “Yo no creo que tenga nada fuera de lo normal”dice, pero no obedece al estereotipo del sacerdote convencional. No siempre usa sotana, tiene su propio programa de televisión, ha sido comentarista y habla de las relaciones de pareja con desparpajo. A sus 44 años maneja un lenguaje franco, abierto y juvenil. El amor carnal no lo sedujo, pero tiene una pasión que sí lo ciega: el fútbol. Se define hincha del Unión Magdalena. Nació en 1968 cuando el Unión le quitó el título al Deportivo Cali, en Colombia, que era un equipo superior. Sin embargo, a punta de coraje y de fuerza el Unión le ganó el título. Yo fui gestado en esa campaña. Mi papá, un enfermo del fútbol, me pegó la goma por ese equipo, cuenta. De ahí que narrara partidos del Unión Magdalena, del Junior y de la Selección Colombia siendo sacerdote.
Forma parte de la Junta directiva del equipo de su alma, ha sido su capellán muchas veces y se ha empeñado en leer, aprender de tácticas y estrategias para hablar mejor de fútbol. Revela, incluso, que ha llegado a cambiar los horarios de misa para ir al estadio, dar charlas motivadoras a los jugadores y elevar junto a ellos oraciones para que metan más goles.
Lastimosamente es también hincha de Argentina, donde se comprueba que no entiende nada de fútbol, bromea la sexóloga brasileña Flavia Dosantos. Nunca intentó ser futbolista, aunque dice jugar bien. Prefirió el baloncesto, e hizo parte en su adolescencia de la selección de Magdalena.
En Colombia sus superiores “le han jalado las orejas” por explorar campos distintos al sacerdocio.
La presentadora Rochi Stevenson recuerda: Nunca se me olvidará que el padre Linero bailó el Thrillerde Michael Jackson y La Sirenay el padre confiesa: Sí, estuve en “Tengo una ilusión”, trabajé con un muchacho de Cali, Jerson Aristizábal. Me trajo muchos problemas, me tocó lanzarme en rappel de una torre de 30 metros y casi se me mueren todos los parásitos. Bailé mapalé con la ex reina Vanessa Mendoza y eso hizo que mucha gente me regañara, pero comprendieron que se trataba de una participación folklórica y nada más, admite.
Dice que su pecado capital es la gula, especialmente la que le despierta el sushi, pero también un buen puré de guineo verde con queso.
Rochi asegura que el padre no teme echarles flores a las mujeres lindas. A Catalina Gómez y a Mónica Rodríguez, sus compañeras de set, les dice que son sus soles. Es muy querendón, expresivo y caballeroso. Finalmente, a los que lo critican les responde: Lo importante no es el hábito, sino las acciones y las actitudes.
Finalmente, en México muchísima gente a través del WhatsApp recibe con agrado día y noche las oraciones del Padre Linero y no saben quién es este polémico personaje por lo que se espera que este artículo deje un buen sabor de boca a todos sus seguidores.

