Breve Intervalo
(Columna)
Por Rafael Báez
El Maestro Rubén Rocha Moya efectivamente se robó la elección…de calle…le puso una paliza histórica a su más cercano contrincante a la gubernatura de Sinaloa, de la Alianza (PRI-PAN-PRD), Mario Zamora Gastélum, que por cierto lo traía de bajada.
Durante la campaña, Mario Zamora “siempre fue su piedrita en el zapato y lo sacaba de sus casillas”, pero esto ya se terminó, porque hablando fríamente, con objetividad, “palo dado ni Dios lo quita” …” haiga sido como haiga sido” Rubén Rocha fue el ganón de la elección …además, una votación prácticamente 4 de 4. Pasó por Sinaloa el peor huracán del que se tenga memoria electoralmente hablando y abatió un record nacional como el candidato a gobernador más votado del país.
Otro ganón de la elección en Sinaloa, fue el Maestro Héctor Melesio Cuen Ojeda, presidente del PAS en Sinaloa. “Que antes de las alianzas el PRI le hizo el fuchi”, convirtiendo a su partido nuevamente en la segunda fuerza política del estado, del Congreso Local y seguramente del nuevo gobierno de Rubén Rocha Moya.
Para que brincar tan alto si el piso está muy parejo…las equivocaciones tienen su costo político. Bien o mal pero el pueblo es quien decide (se supone), como le pongan, Dicen las malas lenguas que al pueblo lo ayudaron, ahí se los dejo de tarea, pero lo que no tiene vuelta de hoja es que…lástima Margarito.
El 31 de enero de 2021, en mi columna Breve Intervalo de La Pared Noticias, escribí un artículo titulado “Las deslealtades, las traiciones, las mentiras y las puñaladas. Un panorama incierto”.
El destape de Mario Zamora Gastélum como precandidato del PRI a la gubernatura de Sinaloa, no se la esperaban muchos, y repito, muchos. Algunos decían que era el último de la fila…y qué pasó después con los incrédulos…el apanicamiento: el Junior Zamora fue el bueno, a algunos todavía no se les quita la temblorina, y los comentarios a todo lo que dan, “lo mandaron a perder”, “sacrificaron a los mejores perfiles”, “imposible que Rubén Rocha Moya pierda con un candidato tan endeble.
Y todo lo que sucedió después, ya es historia, sin embargo, hay que reconocer que Mario Zamora dentro de lo que cabe, realizó una buena campaña, le metió ganas, y todo el transcurso de la elección solamente fue entre dos; entre él y Rocha Moya, porque los demás candidatos con todo respeto, pues simple y sencillamente no despuntaron. Sergio Torres hizo lo que pudo, pero tenía por delante a dos gigantes, se le reconoce que no se rajó, trabajó incansablemente, hasta el último minuto, pero bueno, ya vendrán tiempos mejores para él, se lo deseo de todo corazón.
Regresando con Rubén Rocha Moya, al recibir su constancia como gobernador electo del estado, los sinaloenses esperan mucho de él y de su equipo de colaboradores, ojalá y así sea, fue tres veces candidato a la gubernatura y a la tercera fue la vencida. Tiene en sus manos una gran oportunidad y una gran responsabilidad, ya lo dijo; “atrás los rencores”, si lo acusan de algo, está a disposición de las autoridades correspondientes, pero para poder acusar se necesitan pruebas y si no las hay, entonces a respetar la voluntad popular.
Si en verdad tiene ganas de trabajar, hay que ayudarle porque finalmente cuando termine su encargo será la historia quien lo juzgará y ojalá sea para bien.