COLUMNA INSTITUCIONAL
PASADAS las elecciones 2016 y viendo hacia Sinaloa, el gran ganador no fue ningún partido político, ni siquiera el PRI. Aquí quien se llevó el pato al agua fue nada menos que Mario López Valdez, quien al final del camino no engañó a nadie, fue leal a su naturaleza y se portó como lo que siempre fue y nunca dejó de ser: priista.
Así suene a discurso de los perdedores, hay que reconocerle a MALOVA que hizo lo que no pudieron hacer sus homólogos de otros estados como Quintana Roo, Veracruz, Chihuahua o Tamaulipas: rendirle buenas cuentas al presidente Peña Nieto, mostrarse como el que guió a los candidatos priistas a “barrer” en los comicios.
“Jefe, ya ve, le cumplimos” podrá decirle el aún gobernador a Peña Nieto, “nosotros sí hicimos bien las cosas”.
Ni modo de no reconocérselo.
LA CARAMBOLA
Tiene más bandas de lo que se supone ya que con esta jugada, MALOVA compró para él y para su escudero Gerardo Vargas Landeros gracias y concesiones que no se suponía podría obtener. Después del 5 de Junio, en Los Pinos hay puerta abierta para él.
En el caso de Vargas, puede a sacar a ondear el trébol y pasearlo por todo el par vial de Culiacán. Con este solo “acierto” borró muchos de los desaciertos en su infortunado paso por la secretaría general de gobierno.
Mientras en otros estados hablan de cárcel a los exgobernadores, aquí poco faltará para que le hagan un monumento al gobernador (no tan) ciudadano.
AL MARGEN de lo que fueron las elecciones del 5 de Junio, queda como tarea leer a Héctor Aguilar Camín (Milenio, 6 de Junio) en su muy clara y puntual columna “”Nuestras Elecciones”, que señala muy claramente que México ya no puede seguir un régimen electoral tan decadente.
Partiendo desde el “quizás el rasgo dominante en ellas sea la ilegalidad sistemática e impune con la que actúan los competidores”, pasando por el dispendio de recursos (que no son de ellos), la compra de votos (hasta los fían) y rematando con su señalamiento: la intervención, abierta y descarada, de los gobiernos locales.
Eso en Sinaloa se vivió de manera más que clara.
LOS PROTAGONISTAS
De vida política deberían pensar en que ya no es posible que las cosas sigan como van. Quirino Ordaz llega a la gubernatura con menos de 300 mil votos en su haber, más de doscientos mil sufragios menos de los que recibieron López Valdez y aún el perdedor Jesús Vizcarra en 2010.
Llega como producto de unas elecciones en las que votaron menos de la mitad de los electores, con un abstencionismo del 56 por ciento. Y no es que no hayan ido a las urnas los electores por el calor (“joya” de Karla Peraza, presidenta el IEES) sino tal vez por la cansina tarea de votar por quienes viven de la burla al ciudadano.
En números grueso: tendremos un gobernador por el que votó el 18 por ciento, sí, 18, del electorado sinaloense. El 10 por ciento de la población del estado.
Dramático pero verdad. Y tan caro que sale cada voto.
YA CANTADAS LAS cosas, y a instancias de lo que digan los tribunales, son siete largos meses en los cuales la tarea más grande que tiene Quirino es buscar la manera de quitarse de encima a tanta lacra.. perdón, a tanta gente que anduvo con él en campaña y que no va a necesitar en su gobierno.
No será fácil que se deshaga de muchos de quienes se vinieron a Sinaloa para ayudarlo y que por cierto, no son bien vistos ya no digamos por sus compañeros de partido sino por la propia sociedad. Algunos, dicen, huelen a cárcel.
QUIENES ANDABAN con el rosario en la mano es aquellos que se inscribieron como candidatos a diputados de regalo por el PRI, entre quienes se anota al exsecretario particular de Malova, Gustavo Zavala.
Y es que como el tricolor ganó 22 diputaciones de representación proporcional y no puede haber sobrerrepresentación de un solo partido en el congreso, resulta que solamente estarán lo que se jugaron el pellejo ante el dormido electorado.
El número uno era Joel Buciéguez, que dicen es muy amigo de Quirino, y a quien se le adelantaba la coordinación de la fracción priista la cual puede quedar ahora en manos de Aaron Rivas,
Así las cosas.
HABLANDO DE la conformación de la próxima legislatura estatal, si algo hay que señalar es que lo que viene dentro de menos de tres años es elegir no a los “nuevos” sino que andaremos viendo quién de los que llegan querrán reelegirse. Recordemos que la ley ya contempla la reelección de los legisladores y hasta por ¡cuatro! Ocasiones seguidas.
Viendo así las cosas, se podría suponer que los “H” diputados buscarían hacer muy bien las cosas para que la gente los repita en el puesto pero si nos vamos a los antecedentes, en los cuales los antecesores han dado muestra cabal de no ser lo que se necesita y unimos el hecho de que cada gobernador quiere una cámara “suya”, late que esto de la reelección va a estar en chino.
YA PARA IRNOS, el que la hizo buena fue Francisco Frías Castro, candidato independiente a la gubernatura, quien de manera “inocente” se dejó tomar una foto bien abrazado con Quirino apenas un día después de las elecciones.
Que fue un encuentro casual, que fue mero acto de civilidad política y que nada hay de turbio, dijo el excandidato. Los de su equipo la piensan diferente y al grito de “a otro perro con ese hueso” se le fueron a la yugular al que fue su abanderado y por no decirle “vendido” le tupieron duro en los medios.
No vaya a ser que Quirino le cambie el abrazo por un puesto y Frías Castro no se le va a acabar. Así sea que el presupuesto borre semejante traspiés.
MELESIO CUÉN GANÓ PERDIENDO
A Héctor Melesio Cuén se le recordará como candidato perdedor de las elecciones del 5 de Junio de 2016 por aplastante margen ante Quirino Ordaz. Podría agregarse que coincidiendo con su visión, fue en una de las elecciones más sucias de que se tenga registro.
Pero el anterior puede ser un juicio que peque de drástico si es que se observa que realmente, Cuén ganó perdiendo. Hay factores de peso que soportar la aseveración.
Primero, el exrector de la UAS llevó al PAS nada menos que a ser la nueva segunda fuerza política en el superando al PAN, logro que no es menor porque así de entrada, acceden a más recursos (dinero) que manejará, efectivamente, Cuén.
Segundo, tendrán entre seis diputados, todos por la vía plurinominal, y estando entre ellos su esposa, Angélica Díaz Quiñones, quien fue la número dos en la lista. Si a ello se agrega que el número uno era Victor Corrales Burgueño, otro exrector de la UAS, y entre ambos quedaría la coordinación de la fracción parlamentaria, significa que para Cuén queda una muy generosa representación en el Congreso del Estado.
Y un tercer punto lo es que la UAS sigue donde está y cómo está. En lo que fue el gran bastión del PAS en su activismo político-electoral no se mueve un dedo y ahí seguirá presente Cuén, quiérase o no, lo niegue o no. Es la universidad el gran reducto del “pasismo” en Sinaloa, con todo lo que ello representa.
Aunque el Partido Sinaloense estuvo peleando una séptima plurinominal ante los resultados del IEES, lo cierto es que aunque se vayan a Tribunales se verá difícil recuperar esa posición, que dicho sea de paso se la dieron a Morena, la franquicia de Andrés Manuel López Obrador.
Y aunque como ya dijimos fueron unas elecciones poco aseadas, lo cierto es que tampoco se vislumbran pruebas concretas como para poder echar abajo, vía judicialización, todo el proceso electoral y reponerlo.
Eso sí, estas elecciones pasarán a la historia. Los actos de violencia que se suscitaron sobre todo en Culiacán fueron inéditos en el contexto de una elección para elegir gobernador. En el 2010 algunos pillos a lo más llegaron a arrojar bombas molotov en las sedes del PAN municipal y del PRD estatal, ambos edificios en el Centro, pero nunca contra la población civil, en el sentido de ataques a camiones y taxis, y al final pagaron quienes utilizan estos servicios de transporte.
El Congreso
Al que se le abren las puertas en el Congreso del Estado, con la conformación de los nuevos grupos, tras las cuotas que dejó el proceso, es al virtualmente (“haiga sido como haiga sido”) ganador, Quirino Ordaz, pues el Revolucionario Institucional junto con sus dos satélites (sí, por artificiales) tienen una mayoría que ya se verá para que la quieren.
Sin embargo, el proyecto Quirino de hacer a su incondicional y amigo José Joel Buciéguez Lizárraga en coordinador de la bancada y presidente de la Junta de Coordinación Política se echó a perder momentáneamente debido a que no alcanzó a obtener su plurinominal. El escenario es que Buciéguez se convierta en el próximo secretario General de Gobierno, y Aarón Rivas Loaiza en el coordinador de la fracción priista.
Pero Rivas Loaiza, hay que recordarlo, no es del equipo de Quirino, por lo que se tendrán que procesar los acuerdos al interior de los nuevos grupos de poder para abrir esa caja de pandora en la que, por desgracia, se ha convertido el Poder Legislativo, exhibido como lacayo del Ejecutivo.

