Breve Intervalo
Rafael Báez
El escenario en la UAS está prácticamente listo, un proyecto elaborado muy cuidadosamente donde se analizaron las posibilidades de reelección del Rector Juan Eulogio Guerra Liera y efectivamente las condiciones están totalmente a su favor.
Se realizó un trabajo proselitista de tejido muy fino al interior de Universidad y el resultado fue resolver un solo obstáculo el cual ya no es problema: El Consejo Universitario modificó el artículo 32 el cuál prohibía la reelección del rector para un periodo inmediato según lo estipulaba la Ley Orgánica de la UAS. El camino está libre.
Los astros están alineados a su favor. La labor y capacidad de Guerra Lidra al frente de una de las instituciones educativa más sobresalientes del país es reconocida nacional e internacionalmente.
Pero primeramente hay que remontarse un poco y de manera breve en la historia de la Casa Rosalina y cómo empieza a crecer hasta llegar a convertirse el día de hoy en la tercer Universidad más importante del país.
Antes del rectorado del maestro Héctor Melesio Cuén, la UAS estaba controlada por la izquierda entre los que imperaban grupos muy radicales.
El primer rector que conocí de manera personal fue a David Moreno Lizárraga, en ese tiempo dirigente del grupo “7 de Abril” al interior de la UAS, gobernaba Sinaloa Francisco Labastida Ochoa.
David Moreno tenía como Secretario General de la Universidad a Rubén Rocha Moya, atribuyéndosele a éste la mayoría de manifestaciones en contra del Gordo Moreno, entre las que destacaban tomas de rectoría. Moreno Lizárraga le preguntaba a Rocha Moya que si quien era el autor de los conflictos internos y Rocha Moya le decía que no sabía…ah raza.
Finalmente Rocha Moya se convierte en el sucesor de David Moreno y lleva como secretario general a Jorge Luis Guevara Reynaga integrante del grupo “Unidad Democrática” que lideraba Aarón Quintero Pérez, eterno aspirante a la rectoría, este nombramiento costó la división del grupo Unidad Democrática.
Después llega al máximo cargo de la UAS Gómer Monárrez González con el apoyo de Héctor Melesio Cuén y después sustituye en el cargo a Gomer Monárrez, iniciando así la “era cuenista”, quien se atrevió a desafiar a los grupos de pícaros y sinvergüenzas que tenían secuestrada a la UAS, logrando asestarles un tremendo golpe hasta prácticamente casi desaparecerlos de la escena, lo cual desafortunadamente costó la vida de uno de sus funcionarios, sin embargo a Cuén Ojeda ya no había quien lo parara logrando estabilizar a la Universidad llevándola a la modernidad, donde la certificación de los procesos y la calidad de la educación jugó un papel determinante para la obtención del financiamiento, siendo gobernador del Estado, Jesús Aguilar Padilla.
Hay una infinidad de comentarios en el sentido de que si la UAS no hubiera tenido estos cambios “estuviera enterrada”.
Cuén Ojeda se ha convertido en el eje central de la política universitaria, pero lo más importante, se diga lo que se diga; ha garantizado la vida académica sobresaliente y la paz social.
La prueba ahí está, los nombres de Víctor Manuel Corrales Burgueño y de Juan Eulogio Guerra Liera pesan mucho al interior de la UAS, como muestra; una infinidad de logros y reconocimientos de organismos nacionales e internacionales.
Con Corrales Burgueño a pesar de la resistencia de algunos sectores universitarios para evitar que llegara a la rectoría, se impuso su calidad y trayectoria académica, factor sobresaliente por su relación con organismos internacionales de educación.
Su llegada a rectoría con el apoyo de Cuén Ojeda fue también respaldada por grandes empresarios como Jesús Vizcarra Calderón, Juan Manuel Ley (+), los Coppel, Eustaquio de Nicolás, entre otros y por supuesto, por el entonces gobernador Jesús Aguilar Padilla. Y finalmente, Juan Eulogio Guerra Liera llega con un gran historial académico sindical y un largo camino en la investigación y también con una extensa relación con los órganos educativos del estado mexicano e internacional.
Guerra Liera ha sido muy cuidadoso en sus comentarios respecto a su posible reelección como; “no es algo que me mueva”, “si se diera sería para el bien de la institución”, “cualquier declaración en este momento sería una suposición, pues se adelantarían mucho los tiempos”, “llegado el momento se determinará si hay o no interés por repetir en el cargo”.
El mensaje sin necesidad de más palabras está clarísimo, ¿usted qué opina amigo lector?.
