Culiacán, Sin.- En lo que ya se ha vuelto una alarmante constante en la ciudad, donde los ataques armados contra fachadas de casas y comercios se registran de manera recurrente, la tarde de este domingo sumó un nuevo episodio de violencia.
Esta vez el blanco fue la financiera Prestamax, ubicada en la colonia Jorge Almada, la cual no solo fue recibida a tiros con armas de grueso calibre, sino que los agresores también intentaron incendiarla.
El hecho ocurrió alrededor de las trece horas, sumándose a la lista de establecimientos que han sufrido este tipo de agresiones en el municipio. Sujetos armados, que se trasladaban en un vehículo de modelo reciente, llegaron al lugar y a plena luz del día detonaron en repetidas ocasiones sus fusiles automáticos contra el inmueble.
Antes de huir con rumbo desconocido, los delincuentes intentaron prender fuego al local, presuntamente con la intención de asegurar la destrucción del negocio.
Tras los reportes a las líneas de emergencia, la zona fue resguardada por un operativo interinstitucional de los tres niveles de gobierno. El Cuerpo de Bomberos de Culiacán actuó de inmediato para sofocar el conato de incendio, evitando que las llamas consumieran el edificio.
Por fortuna, las autoridades confirmaron que no se reportaron personas heridas por los impactos de bala ni pérdidas humanas en el sitio. Sin embargo, paramédicos de la Cruz Roja tuvieron que brindar atención médica de urgencia a tres empleados del establecimiento, quienes presentaban severas crisis nerviosas debido al impacto del ataque.
En cuanto a los daños materiales, el saldo quedó en una fachada destrozada por las ráfagas de arma larga y afectaciones en la estructura provocadas por el fuego.
Más tarde, especialistas de la Fiscalía General del Estado realizaron el levantamiento de pruebas en la escena, recolectando múltiples casquillos percutidos para arma larga.
La evidencia ya fue integrada a una nueva carpeta de investigación, en medio de una ciudadanía que sigue esperando acciones contundentes para frenar esta ola de ataques a la propiedad privada.
Redacción/LaPared