Culiacán, Sin.- Los objetos y símbolos utilizados para “marcar” las escenas del crimen en Culiacán parecen estar cambiando. Si antes lo común era encontrar cartulinas con mensajes directos, o bien, los ya conocidos sombreros y pizzas que aluden a ciertas facciones, la delincuencia parece inaugurar un nuevo y desconcertante código: dejar peluches de cerditos color rosa junto a las víctimas.
La tarde de este domingo, la colonia Rubén Jaramillo fue el escenario del segundo hecho que enciende las alarmas por esta coincidencia. Sobre la calle Venus, un hombre fue atacado a balazos.
Cuando los elementos de la Guardia Nacional llegaron al lugar, la víctima ya había sido trasladada a un hospital por sus familiares en un vehículo particular, por lo que se desconoce su identidad y estado de salud.
Sin embargo, sobre el asfalto quedaron las manchas de sangre, casquillos percutidos y, justo al lado de las evidencias, un peluche de cerdito rosa.
El segundo caso en menos de 24 horas
Lo que podría parecer un juguete olvidado se ha convertido en una clara señal de alerta. Apenas el viernes 15 de mayo, durante el homicidio de un joven en el sector Infonavit Solidaridad, las autoridades encontraron un peluche similar junto al cuerpo.
La repetición del mismo objeto en menos de 24 horas sugiere que no es una casualidad, sino una nueva firma o mensaje de los agresores que rompe con la simbología habitual en la ciudad.
Personal de la Fiscalía General del Estado ya investiga los hechos para determinar si existe una relación directa entre ambos casos y descifrar el significado de este nuevo patrón.
Redacción/LaPared