Culiacán, Sin.- El sur del estado registró una intensa movilización federal luego de que elementos de la Secretaría de Marina y del Ejército Mexicano lograran el aseguramiento de un importante arsenal, decenas de explosivos caseros y vehículos, entre ellos uno con blindaje artesanal, en los municipios de Mazatlán y El Rosario.
La intervención militar comenzó en el puerto de Mazatlán, donde el personal de la Marina detectó un centro de operaciones logísticas de la delincuencia organizada.
En el sitio, los marinos contabilizaron nueve armas largas y un impresionante cargamento de doce mil cuatrocientos setenta y nueve cartuchos útiles, distribuidos en treinta y cinco cargadores.
Junto a las municiones, se hallaron catorce placas balísticas listas para ser insertadas en chalecos tácticos y treinta y ocho artefactos explosivos improvisados.
En el patio del inmueble permanecían estacionados cuatro vehículos, uno de los cuales había sido modificado con gruesas placas de acero para funcionar como una unidad blindada de asalto.
Casi de manera simultánea, la presión institucional se trasladó al municipio vecino de El Rosario. Ahí, una patrulla del Ejército Mexicano localizó otro punto de almacenamiento clandestino.
Al realizar la inspección de la zona, los soldados descubrieron veinticinco artefactos explosivos caseros más, los cuales guardaban las mismas características de peligrosidad que los detectados en el puerto, herramientas que los grupos delictivos suelen utilizar para minar caminos o acondicionar drones de ataque.
Al término de las operaciones, el conteo oficial arrojó un total de sesenta y tres explosivos retirados de las calles y miles de municiones fuera del alcance de las células criminales.
Todo el material bélico, así como los automotores, quedaron bajo el resguardo de la autoridad federal para el inicio de las indagatorias correspondientes, en una jornada que no registró enfrentamientos ni personas detenidas.
Redacción/LaPared