Ciudad de México.- En un ecosistema musical donde el regional mexicano y los espacios de la diversidad sexual parecían correr por vías alternas, Alameños de la Sierra acaban de dinamitar los estereotipos.
La agrupación originaria de Los Mochis, Sinaloa, se convirtió en el fenómeno más disruptivo del Pride 2026, transformando la marcha de la diversidad en un auténtico baile masivo tras ser invitados por Translúcido, la plataforma que abandera las transmasculinidades en México, comandada por Neidan Macías.
Desde las alturas de un tráiler que avanzó sobre un Paseo de la Reforma completamente desbordado, el rugido de las guitarras y el requinto sierreño desataron la euforia colectiva. La estampa fue inédita y llena de narrativa sensorial: una marea de colores y miles de asistentes bailando de lado a lado, coreando a todo pulmón canciones tradicionalmente norteñas, demostrando que el ritmo de Sinaloa posee un lenguaje universal y libre de etiquetas.
El clímax de la jornada se trasladó al escenario principal instalado en la Explanada del Palacio de Bellas Artes.
Ahí, frente a una multitud entregada que abarrotó el recinto, el grupo liderado por Salvador Moreno desató una descarga de adrenalina que les valió una de las ovaciones más ensordecedoras de la tarde, recibiendo un cálido reconocimiento por tender puentes a través del respeto y demostrar que su música rompe cualquier frontera social.
Este histórico hito en la capital corona el imponente fenómeno comercial que los sinaloenses arrastran con su Tour “Viviendo de Noche”, con el que siguen colgando el letrero de Sold Out en Hidalgo, Puebla, Guanajuato, Veracruz y Chiapas.
Haciendo honor a su tierra, Alameños de la Sierra dejan claro que hits como “La Llamada de Mi Ex”, “Perfecta” y “Viviendo de Noche” ya no le pertenecen a un solo sector, sino a un público masivo que hoy los consolida en el momento más brillante e incluyente de toda su trayectoria.
Cynthia Valdez/LaPared