Ciudad de México.-Se acabó la era de la “tolerancia cero”. En un giro que muchos creían imposible, el Gobierno de Estados Unidos ha decidido derribar el muro que mantenía al cannabis en la misma celda que la heroína.
Este jueves, el Departamento de Justicia firmó la orden para reclasificar la marihuana medicinal como una droga de bajo riesgo, reconociendo oficialmente lo que millones ya sabían: la planta sí tiene valor médico.
El fin del estigma federal
Desde hace más de 50 años, la ciencia en EU trabajaba con las manos atadas.
Estudiar el cannabis era un laberinto burocrático digno de una película de espías. Pero hoy, al pasar a la Lista III (donde están medicamentos como la codeína), la bata blanca le gana la partida a la placa de policía. Ya no se trata de “vicios”, sino de evidencia científica.
¿Por qué esto te interesa?
Este no es solo un cambio de papeles en Washington; es un terremoto con réplicas en todo el continente:
• Ciencia sin miedo: Investigadores ahora pueden estudiar a fondo el alivio para el dolor crónico, el cáncer y la epilepsia sin amenazas federales.
• Golpe al bolsillo: Las empresas legales podrán deducir impuestos por primera vez, una movida que promete bajar los precios para el paciente final.
• La gran cita de junio: Marquen el calendario el 29 de junio de 2026.
Será la audiencia definitiva donde la DEA y expertos sellarán el nuevo manual de reglas para esta industria que ya no tiene marcha atrás.
¿Hacia la legalización total?
Aunque la Casa Blanca se apresuró a decir que esto no es un “pase libre” para el consumo recreativo federal, el mensaje entre líneas es claro: el tabú ha muerto.
Con una inversión de 50 millones de dólares para investigar nuevas terapias, Estados Unidos ha dejado de pelear contra la planta para empezar a recetarla.
El mundo está mirando, y el mercado del cannabis acaba de recibir el empujón que necesitaba para salir de las sombras y entrar, por la puerta grande, a los laboratorios de alta tecnología.
Redacción/LaPared