Culiacán, Sin.- Una llamada anónima al 089 activó el despliegue del Grupo Interinstitucional hacia el norte del municipio.
El convoy, integrado por fuerzas federales y estatales, avanzaba sobre la carretera Culiacán-Los Mochis cuando divisó una camioneta sospechosa que circulaba por un camino de terracería a la altura de La Campana.
El encuentro fue abrupto.
Al verse de frente con las patrullas, el conductor frenó en seco, abrió la puerta y saltó de la unidad para perderse a toda prisa entre la densa maleza del sector, aprovechando el terreno para burlar el cerco.
Al aproximarse a la unidad abandonada, las autoridades confirmaron el blindaje artesanal del vehículo.
En el interior de la cabina, el chofer dejó atrás el arma de cargo: un fusil de asalto AK-47 abastecido con treinta cartuchos útiles.
La camioneta modificada y el armamento fueron remolcados y puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) para el inicio de las investigaciones correspondientes.
Por Redacción/LaPared