Culiacán, Sin.- Fuera del ring y en medio de un operativo en la periferia de la capital sinaloense, Omar Alonso Chávez Carrasco, hijo de la leyenda del boxeo Julio César Chávez, fue detenido la mañana de este miércoles por elementos de la Policía Estatal Preventiva, reactivando los escándalos legales que arrastra su familia.
Lejos de los reflectores de las grandes carteleras, el arresto ocurrió a ras de asfalto en punto de las 08:53 horas. Patrullas estatales interceptaron al púgil sobre la carretera Culiacán-Navolato, a la altura del kilómetro 9.5, justo frente al Complejo de Seguridad Pública de la sindicatura de Aguaruto, en un perímetro custodiado entre las instalaciones del Semefo y los Juzgados Federales.
Según los datos asentados en la ficha del Registro Nacional de Detenciones (RND), al momento de ser abordado por los agentes, el boxeador vestía camisa azul de manga larga a botones, pantalón de mezclilla y tenis negros.
El atleta, descrito en el informe con una estatura de 1.80 metros y complexión delgada, fue ingresado de inmediato al Centro Penitenciario de Aguaruto, donde la autoridad formalizó su estatus de detención en espera de que se defina su situación jurídica.
Este golpe mediático vuelve a sacudir el apellido del “César del Boxeo”, cuya familia no ha logrado librarse de las polémicas extracancha.
Apenas el año pasado, su hermano mayor, Julio César Chávez Jr., protagonizó un ruidoso arresto en Estados Unidos por posesión ilegal de armas de fuego de alto calibre, lo que derivó en su deportación a territorio mexicano y posterior reclusión.
Hoy, el escenario de la reclusión vuelve a tocar a la dinastía, esta vez en el penal de Culiacán. Hasta el momento, el entorno cercano al ex campeón mundial ha mantenido total hermetismo sobre las causas exactas que originaron la captura de Omar Chávez.
Por Redacción/LaPared
