Culiacán, Sin.- La autoexploración no sustituye una revisión médica. Detrás de esta advertencia hay una realidad: el cáncer de mama puede avanzar sin presentar señales evidentes y, cuando aparece una bolita o alguna molestia, la enfermedad podría encontrarse en una etapa más avanzada.
La ginecóloga Brigitte Aline Laurent Urquidez, especialista del Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud (CIDOCS) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), llamó a las mujeres a priorizar sus chequeos médicos periódicos y los estudios de detección, como la mastografía y el ultrasonido mamario, de acuerdo con su edad y valoración médica.
La especialista explicó que el cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres y la principal causa de muerte por cáncer en este sector de la población. Aunque factores como el envejecimiento y ciertos estilos de vida influyen en su aparición, uno de los mayores obstáculos sigue siendo la desinformación y las dificultades para acceder a servicios de salud.
Advirtió que las barreras económicas y la falta de atención médica en comunidades vulnerables provocan que muchas pacientes lleguen a consulta cuando el padecimiento ya está avanzado, reduciendo sus posibilidades de recibir un tratamiento oportuno.
Por ello, subrayó que la autoexploración es una herramienta para reconocer cambios en el cuerpo, pero no debe convertirse en el único recurso de prevención, pues los estudios médicos permiten identificar alteraciones antes de que sean perceptibles al tacto.
Aunque los tratamientos contra esta enfermedad han evolucionado y cada vez existen opciones más personalizadas, la especialista insistió en que ninguna innovación sustituye la detección temprana.
El mensaje es claro: no esperar a sentir una bolita, tener dolor o notar algún cambio para acudir al médico. Las revisiones periódicas pueden marcar la diferencia entre descubrir la enfermedad en una etapa inicial o enfrentar un diagnóstico avanzado.
Redacción/LaPared