Culiacán, Sin.- Pinto es uno de esos perros que los vecinos de la colonia Progreso conocen de toda la vida. De pelaje blanco y pequeñas manchas cafés, recorre las calles del sector, donde ha encontrado entre banquetas y personas conocidas un lugar al cual llamar hogar.
Pero esta noche, una bala le atravesó una de sus patitas. Herido y sin comprender lo que ocurría, el perro se arrastró hasta la orilla de la calle, buscando dónde resguardarse. Quedó tendido sobre el pavimento que todavía conservaba el calor del día, con el dolor a cuestas y sin poder pedir ayuda.
Fueron los vecinos quienes advirtieron su situación y llamaron al 911. La respuesta llegó con policías municipales y personal de Protección Civil, quienes se acercaron para auxiliarlo. Con cuidado, lo levantaron para evitar lastimarlo aún más y lo trasladaron a una clínica veterinaria, donde recibió atención.
Pinto se encuentra estable y fuera de peligro, gracias a quienes no pasaron de largo frente a su sufrimiento. Su historia pudo terminar de otra manera, pero esta vez hubo personas que escucharon su silencio y decidieron ayudar.
Porque detrás de cada animal que sobrevive en las calles también hay una vida que merece cuidado, respeto y una oportunidad.
Redacción/LaPared