OJINAGA, Chih.- En una sigilosa incursión armada desplegada en las inmediaciones del municipio fronterizo de Ojinaga, fuerzas federales lograron desmantelar uno de los eslabones clave en la estructura de mando de la delincuencia organizada del norte del país. La captura en flagrancia de Sergio N, conocido en el hampa como “El Señor de la A” e integrante del clan familiar de Los Menchaca, marca un punto de quiebre para la operatividad del Nuevo Cártel de Juárez (NCDJ) en el estado de Chihuahua.
El operativo, concretado tras un minucioso seguimiento respaldado por labores de inteligencia militar central y el intercambio estratégico de información con agencias del gobierno estadounidense, culminó con la detención del sospechoso y un acompañante a cargo de efectivos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano.
La red de Rosales y el mando familiar
Investigaciones del fuero federal ubican a Sergio N como el jefe de plaza al frente de las operaciones ilícitas en el municipio de Rosales, Chihuahua. Desde esa trinchera, “El Señor de la A” ejercía el control directo sobre la logística para el trasiego de estupefacientes —principalmente cocaína, metanfetaminas y fentanilo—, además de dirigir redes clandestinas de tráfico de personas hacia la frontera norte.
Sin embargo, el rasgo más singular de su posición en la estructura delictiva radicaba en la cadena de mando: a pesar de su veteranía y arraigo en la franja Ojinaga–Aldama–Juárez, “El Señor de la A” operaba bajo las órdenes directas de su propio hijo, Sergio Pedro N, alias “Checo”, identificado por las autoridades como el jefe regional de la facción armada “La Línea”, brazo ejecutor del NCDJ. Esta dinastía criminal permitió al grupo mantener durante años un férreo control sobre los corredores estratégicos que conectan el centro de la entidad con el territorio estadounidense.
Un feudo en guerra por el control del desierto
El dominio de la facción encabezada por Sergio N en la región de Ojinaga y Rosales se sostuvo bajo una constante atmósfera de violencia. La codiciada franja de paso hacia Texas ha sido escenario de cruentas disputas territoriales contra células antagónicas alineadas con el Cártel de Sinaloa (facciones locales de Gente Nueva y Los Cabrera).
Esta encarnizada confrontación por el monopolio del cruce de narcóticos y el contrabando de migrantes ha desencadenado múltiples episodios armados en las brechas del desierto chihuahuense, convirtiendo a la zona en uno de los puntos de mayor tensión para las fuerzas de seguridad federales.
Extradición prioritaria a los Estados Unidos
Sobre “El Señor de la A” pesaba ya una orden de detención provisional con fines de extradición emitida por tribunales de los Estados Unidos, donde es formalmente requerido para responder por cargos federales de conspiración, delincuencia organizada y distribución transfronteriza de sustancias controladas.
Dada la peligrosidad del perfil y para garantizar la contención de su entorno operativo, Sergio N fue custodiado hasta una aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana y trasladado de inmediato a la Ciudad de México, donde fue puesto a disposición de un juez federal de control para dar inicio al juicio de extradición. Por su parte, la persona asegurada junto al presunto líder criminal quedó a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) en la capital del estado de Chihuahua para el deslinde de responsabilidades procedentes.
Redacción/LaPared