Por Sergio Ceyca
Mientras aún estaba en la banda de trash metal Centauro, Iván García (Culiacán, 1991) iba componiendo una serie de piezas musicales que no cuadraban con el estilo del proyecto. Las canciones crecían dentro de él. Éstas posteriormente se volvieron el primer EP de su proyecto musical, la banda Last Breath, que el año pasado obtuvo varios premios en los Culichi Awards y que ya tuvo su primera gira.
Last Breath es una banda de death metal técnico originaria de Culiacán, cuyo nombre sale del último respiro de los seres vivos antes de morir. Está conformada por Iván García, Hecris Estrada, Adrián Urías y Aldo Hernández. Su primer EP se llama Visions y acaba de ser publicado. El primer sencillo de la banda es “Failing fear” y fue grabado en una locación abandonada muy famosa en la ciudad de Culiacán.
Para celebrar 50 aniversario del primer disco de Black Sabbath –con el que siempre se ha dicho que nace el metal–, en La Pared Noticias nos acercamos a dialogar con Iván García sobre la escena de este género en Culiacán, la creación de este primer material y la grabación de su primer video musical.
La Pared Noticias: Bueno, de inicio, ¿qué piensas de la escena local del metal en nuestro estado?
Iván García: En Sinaloa, en base a lo que he experimentado al día de hoy pues, no hay una escena del metal grande, abundante, como en el sur del país. Como en el centro se concentra la mayor información y la mayor cantidad de tribus urbanas, mucho más grandes que aquí, de manera que estamos un poco desconectados. Y más que sabemos que, por cultural, nuestro estado tiene como música típica a la banda y al norteño. Esta cultura y tradición de la música está muy fuerte y latente, todos la traemos en las venas; incluso los rockeros o metaleros crecimos con ella, que, a final de cuentas, aunque es buena música no es la música que nos apasiona e interesa. Entonces, en ese aspecto Sinaloa tiene un problema por la distancia. El gran foco de la cultura metalera es Ciudad de México y sus alrededores. Además, es un poco difícil a la hora de salir a tocar pero no es imposible y no hay pretextos que te impidan esparcir tu música a la gente a la que quieres llegar; es más fácil siempre y cuando tengas material de buena calidad. Nada más que lo que sigue siendo pesado es que a la hora de tocar fuera se elevan los gastos y eso genera que los promotores se la piensen más al realizar una inversión para mover a las bandas. Porque de por sí la escena en el país tampoco es tan grande comparando con otros países como Estados Unidos o Canadá. Hay muy buenas bandas de metal en Sinaloa que han hecho mucho, que han ido muy lejos, así que eso tampoco es un impedimento, simplemente es una lucha en contra de una ideología. Nada es imposible y, de hecho, hemos tenido muy buena respuesta. Nuestro único problema es el de salir fuera porque la mejor opción para las bandas es el expandir su música fuera. Sino una banda esta destinada a estancarse. Lo único que te salva es moverte.
LPN: ¿Cuándo nace la idea de crear Last Breath? Tu habías estado, anteriormente, en otras bandas.
IG: Sí, anteriormente estuve nueve años en Centauro, la banda de trash sinaloense. Durante mi estadía en ella, a la hora de la composición, había algunas canciones de mi autoría que yo sentía que estaban más pesadas técnicamente que lo que era el estilo de la banda. Además de que la afinación de todos los instrumentos era más grave, más oscuras. Entonces, decidí ponerme a componer. En aquel entonces no sabía cómo se iba a llamar, te estoy hablando de hace unos cuatro años. La composición de las primeras canciones que componen este EP que acaba de salir fue hecha hace cinco años. Y como en su momento mi prioridad era Centauro, le dediqué todo mi tiempo a esa banda y por ende no tenía tiempo de sacar mi propio material. Así que este proyecto de death metal técnico inició hace bastante tiempo, muy influenciado por la vieja escuela del death metal, principalmente en la banda Death, que son los pioneros; es una influencia muy fuerte pero también tenemos elementos un poco más modernos que buscan hacer diferente a este proyecto. Hasta que dejé Centauro –por motivos personales– decidí darle vida a este proyecto y ahora sí ya ponerle nombre y buscar integrantes. Ya como banda empecé a grabar a principios de diciembre de 2018, sin ayuda. El único que me acompañaba con la idea es el bajista Hecris Estrada, quién también es vocalista (ambos cantamos). Se dio la oportunidad sacar el proyecto, llevarlo a un tour, y aproveché para invitar al guitarrista Adrián Urías para que me ayudara con el proyecto. Y a Aldo Hernández, como baterista. El primer ensayo como banda lo tuvimos ya hasta marzo de 2019. Apenas vamos a cumplir un año como banda.
LPN: ¿Cómo fue la filmación de “Failing fear” en la cervecería? ¿Cuál fue el riesgo?
IG: Ese video fue rodado en una locación que creo que todos ubican ya, que es por donde está la Escuela Secundaría Técnica #1. En un edificio que antes era un almacén de maíz o de frijol. La idea fue del guitarrista. Visitamos el lugar unos días antes de ir a filmar y ahí viven personas en situación de calle, aunque no encontramos a ninguno. Subimos hasta el segundo piso para ver todo lo que necesitábamos. Has de cuenta que, en el penúltimo piso, antes de llegar a la azotea es donde tenían todo el frijol y, en ese nivel, hay muchos registros, que son agujeros en el piso de una medida establecida; es decir que, si no te fijabas, caías en el agujero cincuenta metros y, suponiendo que sobrevivieras, el siguiente problema era salir. Era un proyecto muy peligroso. Pero nosotros queríamos grabar en la azotea. Y en algún momento debió haber existir una escalera marina para subir allá así que tuvimos que llevar una escalera para subir las cosas. El primer día que quedamos con el productor, empezó a llover y era muy peligroso ir porque estaría todo mojado. El siguiente domingo amaneció soleado y a las nueve de la mañana llegamos con todo lo necesario. Empezamos a habilitar los instrumentos, principalmente la batería que era lo más difícil de subir. Para esto, el guion de la historia en general yo lo escribí de cada escena y minuto de la canción y lo que tenía que ocurrir en el transcurso de la historia. Así que invitamos a una amiga llamada Araceli Uriarte para que interpretara a un ente, que era el miedo, que persiguiera a Hecris, quién en este video es el protagonista del video. Ya con ese guion ya sabíamos qué hacer. Primero grabamos las escenas afuera del edificio. La idea del video es que Hecris traía una playera blanca que se iba ensuciando. Finalmente, sólo entre seis personas estuvimos subiendo todo, que era como cuarenta o cincuenta metros en pura escalera. A eso de la una o dos de la tarde terminamos de subir todo y de grabar las escenas afuera. El primer reto fue subir las cosas hasta la azotea por un agujero que había en el techo; otro, fue subir la escalera hasta penúltimo piso y la azotea, la tuvimos que subir en una serie de demoliciones que hay entre los niveles. La amarramos a una cuerda y la fuimos subiendo. Fue un trabajo en equipo muy cansado y desgastante. Cuando comenzamos a grabar las escenas de la banda ya eran las seis de la tarde y realmente sólo fueron dos tomas de la canción. Se nos vino el tiempo encima. Y terminamos como a las ocho de grabar todo. A partir de esa hora teníamos que bajar todo y ya lo había luz solar. Afortunadamente no ocurrió ningún accidente, pero estar en esa altura le da vértigo hasta al más valiente. La bajada fue muy desesperante porque ya estábamos bien cansados. Y entre que nos íbamos, se completaron como doce horas rodando el video.
LPN: ¿Qué ambiciones tienes con Last Breath en cuánto a la escena local y de que salga del estado?
IG: Las ambiciones que tenemos con esta banda es, en los meses de abril y mayo, tener un segundo tour nacional; el primero fue el año pasado, por las mismas fechas, que sirvió de debut. Ya estamos planeando y trabajando en esta segunda salida y tenemos en vista y hacemos todo lo necesario para aventurarnos fuera del país. Tenemos el objetivo de ir a Canadá casi a finales de año, por ser un país que tiene muchos adoradores del metal. El guitarrista ya ha visitado ese país con un proyecto anterior. Antes de eso, tenemos otro objetivo que es sacar un sencillo de lo que sería ya nuestro segundo material, nuestro primer álbum; ya que el trabajo actual que tenemos tiene una duración de 23 minutos y continúa en la categoría de EP. Pero ahora deseamos incluir más canciones para que entre en la categoría de un disco completo. Y para el año que viene la idea es visitar el viejo continente.
Iván García nos brinda una visita guiada por Visions
Alea Iacta Est. El EP está conformado por siete canciones. Cinco canciones con letra y dos instrumentales, de las cuales una es con orquesta, y la otra es acústica. “Alea Iacta Est” es el intro. Esa canción la compuso Adrián Urías. Es una frase en latín que quiere decir ‘algo que se deja a la suerte y que la suerte nos diga’. En el video cuando Hecris, como personaje, va entrando al edificio suena esa canción de fondo y de alguna manera no sabe cómo está el terreno y va a lo que la suerte dicte.
Failing Fear. Esta es la canción del video. El nombre se traduce como “miedo al fracaso”. La letra habla de cómo el miedo nos atrapa y nos hace ver que las cosas que queremos alcanzar parecen muy difíciles y nos impide acercarnos a esa meta. De hecho, la canción va describiendo como el miedo te va atrapando, y te hace sentir que no tienes salida. Por eso en el video hay un ente que va persiguiendo a Hecris. Y cuando llegan a la cima del edificio ve la inmensidad de la altura y se arma de valor para dar ese paso y se da cuenta que no era tan grande como parecía.
Decisions. Se traduce como ‘decisiones’. Habla de cuándo tomas una decisión y te aferras en todos los sentidos a ella. Que tú sabes que todo lo que te está pasando es derivado de esa decisión, y que con el tiempo no te deja ni dormir. Es la canción más brutal, la más rápida.
Sadness. Es una canción acústica que está compuesto por un solo de guitarra instrumental.
Visions. Es el homónimo del EP. Se traduce como ‘visiones’. Habla sobre las percepciones personales que cada uno tiene de la vida, de que no sólo porque uno vea una situación muy fácil los demás vayan a verla de la misma manera. Que la visión, en muchas ocasiones, es la causante de muchos conflictos interpersonales. Una parte menciona que la empatía es la mejor herramienta que podemos utilizar para entender o salir adelante al convivir con los demás.
Last Chance. Se traduce como ‘la última oportunidad’. Habla de que es común cuando uno siente que tiene que ponerse las pilas porque aquí está la oportunidad que ha estado esperando, para la que uno se ha preparado. Que todo lo que digas no importa, sino tus acciones. Entonces tú le vas a demostrar al mundo que tú mereces esa oportunidad. Es un poco motivacional.
Repentance. Se traduce como arrepentimiento. Habla de cuando una persona está arrepentida, que no puede ocultar este sentimiento de la gente, le duele el interior. Que no puede esperar por sacarlo. Que es una agonía constante que no te deja en paz. Que inclusive, aunque te perdonen no se encuentra la tranquilidad.
En general, las canciones del EP no hablan de nada brutal ni satánico ni nada, sino de cosas de la vida que creo que a todos nos han llegado a ocurrir o hemos sentido. La temática de Last Breath está compuesta de pensamientos muy personales sobre la vida, que son basados en mi experiencia.

