Imelda Castro Castro llega a marzo de 2026 con más de 200 asambleas informativas realizadas por todo el estado, asegura que ha recorrido varias veces el estado, comunidades, ciudades y colonias en donde, junto con sus compañeros de equipo, ha rendido cuentas de su trabajo como legisladora federal y además informado sobre los logros del Segundo Piso de la Cuarta Transformación.
“Llevamos más de 20 años realizando esta práctica”, defiende ante la oposición que la ha denunciado por presuntos actos anticipados de campaña y que ve en cada asamblea, intenciones electorales.
Imelda Castro también habla sobre el proceso de paz que debe entrar Sinaloa, recuerda la frase de Gandhi acuñada por su movimiento: “Nosotros retomamos una frase de Gandhi: “No hay camino para la paz, la paz es el camino”. En Sinaloa ya no podemos posponer ese proceso.”
Aunque la inseguridad ha golpeado con fuerza a los sinaloenses en el último año y medio, la senadora asegura que Morena saldrá avante, ante una oposición que no muestra proyecto, pero es cauta al hablar de la próxima gubernatura. De esto y poco más habla en entrevista con La Pared Noticias.
—¿Cómo van en Sinaloa las asambleas informativas y qué responde a quienes las critican?
“Nosotros hemos tenido un desempeño muy claro en el ámbito legislativo. Nuestra función es hacer leyes, reformar la Constitución y crear nuevas normas, y todo lo que hacemos está siempre bajo el respeto a la ley. Estamos convencidos de que no hemos violentado ninguna norma. Lo que realizamos es un ejercicio de rendición de cuentas. Desde que fui diputada local por primera vez, entre 2001 y 2004, ya hacíamos informes públicos. Incluso organizábamos paneles con periodistas y representantes de distintos sectores para discutir nuestros informes. Después, cuando regresé como diputada en 2016 y posteriormente como regidora, mantuve esa práctica.”
“Ahora como senadora, cada año llevo casa por casa una gaceta informativa. Por eso, cuando algunos detractores cuestionan las asambleas, les diría que si investigan un poco verán que llevamos 10 o 20 años haciendo este tipo de ejercicios.”
—¿Cuántas asambleas han realizado?
El año pasado realizamos 265 asambleas en todo 2025, en los 20 municipios del estado. Son de tres tipos: Asambleas territoriales, que son las que se realizan en comunidades y colonias. Asambleas virtuales, que hacemos los viernes desde hace más de un año. Asambleas sectoriales, con maestros, médicos, enfermeras, jóvenes y mujeres. En total tuvimos encuentros con cerca de 60 mil personas.
—¿Y en lo que va de 2026?
En apenas dos meses de este año llevamos más de 30 asambleas de estos tres tipos y hemos tenido contacto con más de 20 mil personas. Esto refleja que cada vez hay más interés ciudadano y mayor participación.
—Mañana Morena entra en un proceso interno importante. ¿Qué señal envía esa reunión?
En realidad esto no es algo nuevo en Morena. Si recordamos cómo se definieron las “corcholatas” para la Presidencia, el partido tiene un esquema para nombrar coordinadores de los comités de defensa de la Cuarta Transformación. Ahora se trata del segundo piso de la transformación. El próximo año habrá elecciones federales para diputados y también gubernaturas en 17 estados, por lo que el Consejo Nacional establecerá los lineamientos y después el Comité Ejecutivo Nacional emitirá una convocatoria específica.
—¿Cuándo podrían definirse esos coordinadores estatales?
Primero se fijarán los lineamientos y después vendrá la convocatoria. Probablemente en uno, dos o tres meses se definan las 17 personas coordinadoras estatales. Ellos tendrán la tarea de organizar la estructura del movimiento, especialmente la afiliación de Morena.
—¿Cuántas personas se han afiliado en Sinaloa?
A nivel nacional se afiliaron más de 10 millones de personas y en Sinaloa más de 250 mil sinaloenses. Esa estructura está organizada en comités seccionales, y los coordinadores estatales tendrán la responsabilidad de consolidarla hacia finales de año.
—¿Han enfrentado problemas por la inseguridad al realizar estas asambleas?
No, al contrario. Es muy impresionante ver cómo la gente está ávida de que sus representantes vayan a las comunidades. Hay una politización cada vez mayor de la ciudadanía: la gente está organizada, informada y quiere participar.
Por eso también impulsamos un movimiento que llamamos “Vocerías por la Paz”, donde miles de personas reciben información política y social para debatir y difundir los logros de la Cuarta Transformación.
—Cuando habla de paz, ¿cree que Sinaloa puede recuperarla?
Tenemos que recuperarla. Sinaloa necesita pacificarse. Como lo ha planteado el gobierno federal, hay que atacar las causas de fondo, pero también combatir la desinformación y fortalecer la participación social.
Nosotros retomamos una frase de Gandhi: “No hay camino para la paz, la paz es el camino”. En Sinaloa ya no podemos posponer ese proceso.
—¿Qué retos ve hacia adelante en materia de seguridad?
Uno de los retos más grandes será la salud mental. La violencia y la inseguridad han dejado secuelas profundas en la sociedad. Cuando hemos hecho estudios y encuestas en el estado, encontramos que las principales preocupaciones de la gente son: Desapariciones, violencia contra las mujeres y la situación económica. Las desapariciones, por ejemplo, generan un daño emocional enorme en las familias.
—¿El Estado ha respondido adecuadamente ante esa problemática?
El Estado tiene que asumir plenamente su responsabilidad. El trabajo que hacen los colectivos de buscadoras es admirable, pero no les corresponde a ellas sustituir al Estado. Esa tarea le corresponde a las instituciones.
Tenemos que reconocer a las víctimas y dedicar más recursos a la búsqueda de personas desaparecidas, porque el daño emocional que provoca la incertidumbre es enorme.
—¿Prevé un voto de castigo contra Morena por la situación de inseguridad?
Los estudios que hemos realizado indican que Morena sigue bien posicionado en Sinaloa, alrededor de 50 a 52 por ciento de aprobación. Es cierto que en algunos momentos baja algunos puntos debido a coyunturas, pero después se recupera. Además, los partidos tradicionales como el PRI y el PAN siguen muy mal posicionados en las mediciones.
—¿Qué tan autocrítica es con su trabajo y con el movimiento?
En lo personal considero haber cumplido con mi responsabilidad legislativa. Me siento orgullosa de haber aprobado reformas importantes impulsadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador y ahora por la presidenta Claudia Sheinbaum, especialmente aquellas que fortalecen los derechos sociales. Pero como movimiento sí debemos ser autocríticos. El pueblo está muy politizado y exige resultados. La gente cuestiona temas como la inseguridad y la corrupción, y nosotros tenemos que responder con hechos.
—¿Qué es lo que más le reclama la gente?
Primero el tema de inseguridad, y después aparece una preocupación muy fuerte por la corrupción. Eso lo muestran nuestros propios estudios. Por eso debemos ir más a fondo, escuchar a la ciudadanía y actuar en consecuencia. La gente no perdona a los gobiernos que fallan, y nosotros tenemos que estar a la altura de esa exigencia.