Columna
EL FARRAGOSO PROCESO electoral que estamos viviendo los mexicanos, en el que la selección del próximo presidente de la República es la “pelea estelar”, ha servido como foro para que no pocas voces aparezcan para advertir de la presencia (e influencia) de “poderes fácticos” que ya muy poco tienen de oscuros e invisibles.
En el plano nacional, diversos hechos violentos contra candidatos de diferentes partidos, incidentes que han devenido en crímenes sobre los cuales poco hay que elucubrar acerca de posibles móviles. Sobre eso precisamente es lo que alertan dichas voces.
En Sinaloa, si no ha habido hechos para lamentar, ya hay evidencias de que el escenario político se está contaminando por la injerencia de grupos a los que caracteriza el estar fuera de la ley.
De eso, en Guasave se dio un caso para comentar.
HABIÉNDOSE DESIGNADO al doctor Jesús López Rodríguez como candidato a presidente municipal por parte de la coalición “Sinaloa al Frente”, mismo que integran el PAN, el PRD y el PAS, y a solo un par de días que arrancaran las campañas, el galeno sorpresivamente declinó al argumentar “razones de salud”, esto es, debido a una dolencia en una de sus piernas, derivado esto de una operación a la que se sujetó el año pasado.
Más aún, al argumento original se agregó que López Rodríguez no estaba muy conforme con el presunto apoyo que recibiría a su campaña, es decir, los dineros que le tocarían para desplegar su proselitismo político.
Las razones anteriores quedaron pendiendo de un hilo luego de que se espació fuerte la versión de que el motivo central había sido la “amable recomendación” que le hicieron a “Chuy” López de parte de quien controla a uno de los principales grupos delictivos de la región. Lo anterior, elegante eufemismo para no llamar amenazas no tan veladas buscando que se bajara del barco.
Más allá de versiones, chismes o rumores, el recuerdo que hace poco menos de dos años, ciertas zonas de Guasave eran zona vedada para el candidato del PAN a la alcaldía: los grupos fácticos tienen su propio candidato.
Y HABLANDO DE GUASAVE, buen lío en el que está metida la candidata a presidente municipal por el PRI, Diana Armenta, quien busca la reelección.
Dentro del corto y muy gris período el que estuvo al frente del ayuntamiento local dejó varios asuntos pendientes, algunos de los cuales se han venido agravando, como lo es el caso de la empresa SAVCOM, a la cual se le deben más de dos años de renta de los 240 equipos de computación en uno precisamente del gobierno municipal.
El incumplimiento de pago de dichos equipos así como de las licencias licencias del software, motivaron a los representantes legales de la empresa a imponer demanda contra el Ayuntamiento y con penalización a quien resulte responsable. El monto que se adeuda supera ya los 9 millones de pesos.
Por más que se diga que esta deuda deviene desde la administración de Armando Leyson, el gobierno de Diana Armenta ha sido omiso para atender el compromiso y aún más, ante la demanda la postura ha sido rehusarse incluso a regresar los equipos en renta.
Ante tal situación, SAVCOM ya hizo llegar la documentación incluso ante el Instituto Electoral Sinaloense, balconeada que deja muy mal parada a la ahijada de Diva Hadamira Gastelum, quien por cierto, ha pecado de discreta en el presente proceso electoral.
El silencio de la perenne líder del movimiento femenil priista al parecer ha sido buena manera de quedar lejos de los señalamientos que la hacen ver como gran beneficiaria de la actividad política, en la que al parecer ha encontrado una buena manera de consolidar su patrimonio a su paso por los diferentes cargos que ha ocupado.
Falta que se investigue, por ejemplo, la propiedad que tiene de dos restaurantes de comida china que tiene en Guasave y uno más en Tucson, Arizona, ambos operados por personal de origen chino cuya llegada a nuestro continente valdría la pena investigar.
LA LISTA PLURINOMIAL de diputados locales del PAN para Sinaloa, que fuera tratada de revertir por grupos al interior del blaquiazul, reveló de nuevo la grave crisis que vive dicho partido en el estado.
En dicha lista, de la que se estima lo máximo es que tres integrantes lograrán colarse a la Cámara local, los tres primeros lugares correspondieron a Roxana Rubio Valdez, Jorge Villalobos Seáñez y Juana Guillermina Ávila González, en ese orden.
Y aquí es donde vinieron los reclamos luego de que el panismo entendió la colocación de dichos personajes como concesión a Adolfo “Popo” Rojo Montoya, hoy por hoy el poder fáctico más importante e influyente del panismo sinaloense.
Impuso a su protegida Rubio Valdez, hija del exalcalde Elezar Rubio, con antecedentes nada gratos tras su desempeño como alcalde El Fuerte. A su hija, el mayor mérito que se le concede es precisamente estar bajo el cobijo político de Rojo…y nada más.
En cuanto a Villalobos, personaje chihuahuense que apareció en Sinaloa para paulatinamente hacer lazos de forma tal que poco a poco se hizo figura notable. Alguna vez diputado federal, alcanzó notoriedad por los escándalos en que se vio envuelto. No solamente el de videos en donde aparece en una fiesta con “strippers” sino por ser protagonista del caso de los famosos “moches” por litigar asuntos en favor de estados y municipios.
Cuestión de darse la vuelta por el fraccionamiento “La Primavera” de Culiacán y admirar el palacete construido por este personaje de la política nacional.