Culiacán, Sin.- No hubo disparos, ni persecuciones, ni detenidos. Solo indicios. Un punto intervenido y lo que quedó ahí: droga, un arma y equipo táctico, como rastro de una operación que no alcanzó a concretarse o que simplemente se desvaneció antes de la llegada de las autoridades.
Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y de la Fiscalía General de la República (FGR) realizaban patrullajes en la ciudad cuando ubicaron el sitio. Estaba vacío.
Entre lo asegurado había 14 kilos de cocaína y diversas dosis de marihuana. También un arma de fuego larga, tres cargadores, 50 cartuchos útiles y un chaleco táctico, objetos que, más que aislados, dibujaban una escena completa.
Sin personas en el lugar, no hubo detenciones. El aseguramiento se limitó a recoger lo encontrado, documentarlo y ponerlo a disposición del Ministerio Público Federal.
En Culiacán, estos operativos no siempre terminan en capturas. A veces solo dejan fragmentos: lo que se alcanza a asegurar, lo que alguien dejó atrás, lo que no se explicó en el momento. Y es ahí donde comienza la otra parte: la investigación.
Redacción/LaPared