Culiacán, Sin.- Oculto entre la vegetación y caminos de difícil acceso en la zona rural de El Tule, un laboratorio clandestino operaba en silencio… hasta que fue ubicado desde el aire.
El zumbido de aeronaves y el avance de convoyes por brechas marcaron el inicio del operativo. Elementos de la Secretaría de Marina (Semar), en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), irrumpieron en el punto tras días de reconocimiento que apuntaban a la producción de drogas sintéticas en ese sector serrano.
Lo que encontraron fue un complejo improvisado, pero activo: bidones, tambos, reactores y un fuerte olor químico impregnando el ambiente.
En el sitio había alrededor de 800 kilogramos de metanfetamina, además de grandes volúmenes de sustancias utilizadas en su fabricación.
Mil litros de ácido clorhídrico, 430 litros de P2P, 800 litros de acetona y 200 de tolueno formaban parte del arsenal químico. A esto se sumaban 75 kilogramos de hidróxido de sodio y 250 de ácido tartárico, junto con producto ya terminado, listo para su distribución.
Redacción/LaPared