Cuen, una opción política en Sinaloa y los motivos de Frías Castro

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Breve Intervalo

 

Por Rafael Báez

 

Hablar de política y de políticos es un tema que apasiona a muchos pero que irrita a otros. En efecto, de algunos años a la fecha, la política se ha convertido en una especie de “guerra de guerrillas”, en un instrumento que se utiliza como medio para decirle a la sociedad lo que las instituciones son y lo que no hacen en favor de la comunidad a la que se sirve.

Se ha hecho uso de la “política” no solo para denostar a las instituciones sino a los titulares de la administración. Los partidos, sin excepción, son los únicos que tienen la “verdad verdadera” y desde su exclusivo punto de vista; sus oponentes son los que corrompen la política, son los deshonestos, son los infames traidores del pueblo que los llevó al poder.

Sin duda, la política ha sido utilizada como un medio de poder y de beneficios económicos muy bien remunerados.

Por tal motivo, ha sido un factor no sólo de control de masas de los grupos en el poder, sino de enriquecimiento para muchos, situación que ha propiciado reacciones de malestar social y expresado su repudio a la política y a la mayoría de los gobernantes.

En un periodo de ocaso de los partidos, a juicio de la opinión social mayoritaria, no tienen razón de existir y menos aún; que sean financiados con cantidades millonarias que resultan ser una ofensa ante las graves condiciones de pobreza que registra el país y familias que esperan mejores condiciones de vida en un gobierno que se pierde en buscar soluciones macro y no las que requieren los mexicanos para mejorar sus niveles de bienestar; empleos con salarios dignos y decorosos, vivienda, educación seguridad y salud.

Por ello, de la política se debe recuperar la esencia del concepto y en las personas a los mejores intérpretes de la misma.

El pueblo está cansado de vivir de la ofensa, de la denostación, de las agresiones que corrompen las relaciones dignas entre los componentes del tejido social.

Es urgente elevar el nivel de respeto entre los políticos y de la política, si en alguno de ellos cabe la posibilidad de investigársele que sea la autoridad competente quien lo haga y no que los ciudadanos o los medios de comunicación se conviertan en acusadores y juzgadores al mismo tiempo, pretendiendo con ello sembrar la duda entre el electorado de una comunidad determinada.

En un ambiente de descomposición muy acelerado, no se debe perder de vista a personajes que aunque nuevos en la política, expertos en el manejo de la difusión mediática en temas de interés pero con respeto a los demás actores políticos resalta la figura de Héctor Melesio Cuén Ojeda.

No está a discusión que crea opinión en cada una de las apariciones que tiene, ya sea en el Congreso del Estado o en las diversas opiniones que vierte a través de los medios de comunicación. Se le considera un político sin fronteras porque no hay hecho que lo límite en abrirse a las opiniones de todos y contra todos sus detractores porque los tiene, hay una respuesta con argumento, con autoridad y con conocimiento de los asuntos que tiene que abordar.

La sociedad lo analiza, opina bien de él en términos generales, le reconoce su trabajo, porque asume riesgos en temas como la seguridad pública y la impunidad, al cuestionar a la autoridad su productividad en este quehacer y los graves indicadores de ineficiencia.

Cuén Ojeda tiene aspiraciones de dirigir el Estado, su objetivo es justificado y posible, si se consideran los siguientes factores: a) Asume ideales de transformación real en favor de los intereses de la sociedad; b) Lucha por posicionar la credibilidad del político en el concepto social; c) Busca transformar con trabajo y participación comunitaria el desarrollo de la sociedad. d) Rechaza todo tipo de acciones dirigidas a la obtención de ingresos impropios de quienes sirven a las Instituciones; e) Es un hombre que ha dicho y sostiene que los corruptos deben ser desterrados de la política y del gobierno.

La filosofía del PAS si bien puede ser semejante a los fines que persigue cualquier otro partido, sus acciones lo colocan en un plano atrayente porque desde sus inicios se ha identificado y trabajado todos los días con la sociedad como un órgano político que quiere probar que se puede desarrollar sin desviaciones o en contra de las pretensiones sociales, abanderando los problemas que más le aquejan y que es la demanda reiterada en cada una de las elecciones de aquellos que aspiran gobernar y que a base de promesas y mentiras han ido degradando la confianza ciudadana.

Los años de falsedades y engaños han sido muchos y por ello la sociedad cada vez más se indigesta con los partidos políticos y algunos de sus candidatos. La sociedad merece respeto y sobre ese camino transitan sus compromisos.

El PAS se ha consolidado como una opción seria, social y productiva. Sus objetivos son alcanzables, sin lugar a dudas ha tenido el voto de confianza puesto que cuenta con un nutrido capital de integrantes que así lo certifican. Entonces, de qué va por la gubernatura…va.

Motivos de la renuncia de Frías Castro al PRI

La tarde del pasado viernes 14 de agosto, el titular de la SEPyC, Francisco Frías Castro, aspirante a la candidatura independiente para la gubernatura de Sinaloa, a través de un documento, dio a conocer su renuncia a sus aproximadamente 47 años de militancia en el PRI, dirigido a las dirigencias nacional y estatal, el cual textualmente dice lo siguiente:

“Presento a partir de esta fecha, mi renuncia irrevocable como integrante, dirigente, consejero, militante, afiliado o su equivalente al Partido Revolucionario Institucional. Soy un sinaloense comprometido con mi país, con Sinaloa y con la solución siempre posible a sus problemas , sin embargo, la operación del sistema democrático nacional no ha permitido lograr condiciones de bienestar mínimas para la población. El aumento de la pobreza me ha llevado a la firme conclusión de que a pesar de los esfuerzos de los partidos políticos, los sinaloenses padecemos profundas condiciones de desigualdad. Incluso iniciado el siglo XXI, advierto que no se ha podido pagar la deuda política y social de la misma Revolución Mexicana. Pertenezco a una generación responsable del acontecer nacional. No encuentro una razón de peso suficiente que justifique un presente y un futuro inciertos para nuestros hermanos, hijos y nietos. Para una juventud y una sociedad agraviadas por nuestros desatinos, que reducen su esperanza y su capacidad para confiar en la política y en los políticos como instrumentos de reivindicación social. Respecto al PRI, valoro que aunque su lema Democracia y Justicia Social orientó su programa de Acción, Estatutos y Plataforma Electoral, no están siquiera medianamente satisfechos, ya que muy poco se ha logrado en beneficio de los mexicanos y los sinaloenses. Entregaré toda mi experiencia y vocación de servicio como servidor público para compensar en lo posible los agravios que impiden materializar sueños y anhelos. Quiero ser parte del nuevo amanecer sinaloense porque lo veo posible y deseable para el pueblo de Sinaloa. Agradezco al PRI las oportunidades que me otorgó de representarlo ante distintas instancias políticas y administrativas. Correspondí siempre con mi mayor y mejor calidad y esfuerzo, atendiendo el contenido de sus Documentos Básicos. Me voy del PRI con la frente en alto y la conciencia tranquila, seguro de haber actuado en cualquier momento y circunstancia a favor de los ideales que inspiraron su constitución y apuntalaron su evolución. Un juicio justo me lleva a afirmar que los mexicanos disfrutamos hasta la mitad de la última década del Siglo 20, de un escenario socialmente razonable de paz y desarrollo. Desde entonces pasa lista de presente la descomposición social, generada por la impunidad y la corrupción y la inquietante falta de respeto al ejercicio escrupuloso al Estado de Derecho”. Francisco Frías Castro.

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