Columna Institucional
PARA NO POCOS MEXICANOS, el llamado “proceso de transición” está resultando agotadoramente largo, esto es, el lapso que ha corrido desde las votaciones del 1 de Julio y que deberá concluir (¡por fin!) el 1 de Diciembre, fecha en que deba rendir protesta Andrés Manuel López Obrador como nuevo presidente de la república.
Y buena parte de esa percepción se ha debido a ese gran circo mediático que se está tejiendo a la próxima administración federal, en donde los futuros personajes de la vida pública se han adueñado del escenario con ocurrencias de todo tipo que tratan de disfrazar, bueno el intento, de “proyectos” que las más de las veces han pasado por meros “tips” anecdóticos y despropósitos de todo tipo.
Desde los aluxes, los paradigmas hechos fobias, los aviones que se repelen, las frases que se envuelven en “lo que el jefe diga”, la consulta popular que para muchos fue una burda mascarada y la consecuente cancelación del proyecto del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, aún más, las metidas de reversa a las que fueron alguna vez ( o parecieron ser) ideas del Peje, al estilo de la reciente votación en el Congreso por eliminar los IEPS a las gasolinas y en donde, ¡oh sorpresa!, resulta que la fracción de MORENA se opuso. Vino el nuevo aumento al combustible y ni quien recuerde aquel “no más gasolinazos”.
Ahora, en todo caso, los que vengan serán “ajustes morenos”.
ALGO QUE POCO SE HA COMENTADO sobre el trazado de país que hace Andrés Manuel López Obrador tiene que ver con su intención de “cargar” gran peso de sus aspiraciones de lo que él llama “desarrollo nacional” al sur de México. El presidente electo no oculta sus intenciones por privilegiar los esfuerzos de lo que será su gestión 2018-2024 (si es que son seis años) queden centrados en los estados a los que observa menos privilegiados y que se ubican en el sur-sureste, Oaxaca, Tabasco, Chiapas, Campeche y Guerrero.
La intencionalidad es tan acentuada que ya ante empresarios, chicos y grandes, su recomendación-demanda ha sido que se invierta en esos estados y ya sabremos quiénes hacen caso a su planteamiento.
El comentario trae “cola” luego de que tal propósito, que se adorna con matices de redención social muy al estilo del Electo, ha propiciado que en el tema de agricultura, se anticipe una reducción en la visión prioritaria que le ha venido confiriendo al agro sinaloense de tal suerte que por ejemplo, hayan surgido expresiones tan desafortunadas como las del candidato a dirigir SAGARPA en el sexenio que viene, en el sentido que no hay razones para apoyar al agro sinaloense siendo que “en Sinaloa hay productores ricos”.
De aquí en adelante, será bueno seguir de cerca el tono de las relaciones que priven entre el próximo gobierno y organismos agrícolas como la CAADES.
EN EL CASO DE SINALOA, se empezaron a vivir ya “los nuevos tiempos” a través lo mismo de lo que sucede en el Congreso del estado así como la asunción de los nuevos presidentes municipales. Como de denominador común, la evidencia de la falta de oficio político de los nuevos personajes de la vida pública y la poco escondida corriente por hacer las cosas bien “como ordenen desde México” o por el revanchismo al que se autoexigen.
Con los diputados, la coordinadora de la fracción de Morena, Graciela Domínguez, intentando con denuedo hacer entender a la mayoría de su grupo de qué se trata su labor, luego de que algunos han visto en el cargo la posibilidad de pagar los abonos de Coppel, lo atrasado en “cundinas” o los regalos navideños. Ya de lo estrictamente legislativo que otros se encarguen.
Los alcaldes llegando y comprobando lo que se les dejó en caja, las montañas de deudas y rezando para que llegue el 1ro de Diciembre para que el superdelegado José Jaime Montes les ayude a atender el changarro. Este último, por cierto, agazapado leyendo el manual que les dice a los que serán los “gobernadores Bis” del pejismo en los próximos ¿seis? años.
HABLANDO DE LA CÁMARA de diputados, vaya escozor que les ha causado a los morenistas ver que el contrapeso les ha llegado desde donde menos se esperaba, de alguien a quien consideraba de los suyos.
La diputada Karla Montero, de Encuentro Social, se ha dejado ver como muy independiente y negándose a sujetarse a la “línea” que está dictando Domínguez Nava. Fue Montero la primera que se ha opuesto a asuntos que ha calificado como “imposiciones” de la coordinadora morenista y la molestia ha sido tanta que ya ha recibido mensajes de advertencia: “alíneate o le decimos al Jefe”.
Un asunto no menor fue hace unas semanas cuando llegó a la cámara una solicitud de crédito desde Guasave, por más de 300 millones de pesos (aunque 80 fueron “de entrada”), misma que se hizo desde las oficinas del “magnate del frijol” (“coyote” diría Jesús Patrón) Guadalupe Miranda, bajo el argumento que quiere que el Congreso local del aval para que la federación suelte el dinero para casi construir un estadio nuevo ahí en Guasave.
Y es que, ¿saben ustedes?, “Andrés Manuel prometió que el béisbol profesional regresaría a Guasave así que de una vez que se haga”. Llegó la solicitud y ¡zaz!, a Montero le tocó dar el “no”, algo que no vió venir el “morenismo”.
PERO MÁS SE ALEBRESTÓ EL AVISPERO fue a la hora de que Montero, revisando las cuentas de la anterior legislatura, cuestionó gastos hechos a diversos medios de comunicación, gastos que le lucieron poco claros y que ante la falta de transparencia de lo gastado calificó como “chayote”.
¡No lo hubiera dicho! Persignados y “mochos”, no fueron pocos los medios (esencialmente los aludidos) que se mostraron indignados, se rasgaron las vestiduras y se echaron ceniza encima.
El cinismo, la hipocresía y la simulación a todo lo que da. Los medios “grandes” negando todo, utilizando a los “convenios signados por publicidad” como justificación pero pocos queriendo meter las manos al fuego por sus reporteros.
Y los “chicos” (pasquines, folletos, blogs, portales) haciendo como que la virgen les hablaba, los periodistas citados en el silencio nivel “el que calla, otorga”.
Tal vez de aquí se agarró el nuevo presidente municipal de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, para sumarse al “no más apoyos a la prensa” que ya desató todos los demonios.
CALIFICADO YA COMO UN “HITLER” por parte del PAN (Carlos Castaños dixit), el alcalde culichi se presenta tal cual y sin disfraz, como el abogado marrullero que no quería ser presidente municipal y que soñaba con irse a México “con Andrés”.
Ni a quien engañe Estrada Ferreiro con sus desplantes, conocido su protagonismo, su querencia por pasar por luchador social que bien le ha redituado (¿de a cómo fue el obsequio de MALOVA por dejar el pleito por el viejo “Angel Flores”? ¿Cuánto le entregaron por dejar tirados “en la lucha” a sus compañeros de cruzada?) y el antecedente nada positivo de no querer pagar el impuesto de la tenencia vehicular por considerarlo “ilegal”. (Más si se posee una “Escalade” de esas que López Valdéz podía conseguir con el Leonardo Félix).
Su intento de mandato queda todo en lo que le dicten desde México, a representar en Culiacán un símil tropicalizado de lo que el “Peje” haga a nivel nacional pero eso sí, subiéndose al barco de la “redención social”. El discurso duro pero mesiánico.
Ya veremos a la hora de las cuentas.