Tulum, Quintana Roo.- El Caribe mexicano está dejando de ser el tablero de ajedrez de las bandas delictivas, según las cuentas presentadas por el Gobierno Federal.
Bajo un fuerte cerco de inteligencia militar y federal, los homicidios dolosos en Quintana Roo se desplomaron un 85% en los últimos 21 meses, logrando cifras de paz que no se veían en la entidad desde hace nueve años.
El dato más contundente de este repliegue criminal ocurre en el corazón de la Riviera Maya: Tulum, un municipio que solía acaparar portadas por balaceras en zonas turísticas, sumó mayo y junio con cero homicidios, racha invicta que se extiende a lo que va de julio.
Esta limpia en la zona hotelera no solo golpeó a las células locales, sino que dejó al descubierto cómo capos internacionales utilizaban los lujosos destinos del estado para esconderse de la justicia. En Benito Juárez, Playa del Carmen y Cancún, las fuerzas federales capturaron a cinco objetivos prioritarios con ficha roja de la Interpol buscados por Estados Unidos y Europa.
A esta lista se sumó la captura del canadiense Maxime Joseph “N”, un pez gordo internacional requerido por lavado de dinero y tráfico de drogas a gran escala.
De acuerdo con el informe de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, el promedio diario de ejecuciones en el estado pasó de 2 casos al día a un promedio de 0.3 casos diarios al cierre de junio de 2026. Para lograr este repliegue, las fuerzas del orden agudizaron los operativos en todo el territorio, logrando encarcelar a 3 mil 800 presuntos delincuentes, sacar de circulación 760 armas de fuego y asegurar 6.6 toneladas de droga, asestando además un golpe directo a la manufactura de sintéticos con el desmantelamiento de un narcolaboratorio de metanfetamina.
La comparativa del Secretariado Ejecutivo no deja lugar a dudas: el primer semestre de 2026 cerró como el periodo más pacífico para Quintana Roo desde 2017, marcando un respiro urgente para el turismo y la población local que diariamente vive en estos destinos.
Redacción/LaPared