Culiacán, Sin.- A las puertas de que Morena inicie formalmente sus asambleas informativas y el despliegue “casa por casa”, la carrera interna por la coordinación estatal del movimiento en Sinaloa ha comenzado a elevar su temperatura.
En entrevista exclusiva, con LaPared la senadora con licencia, Imelda Castro Castro, fijó una postura contundente de cara a la encuesta definitiva que se realizará a finales de agosto: se declaró a la cabeza de todas las mediciones, minimizó los cuestionamientos internos de sus contrincantes y denunció una estrategia de “acoso judicial” operada tanto por la oposición como por el “fuego amigo” para frenar su avance.
Asimismo, en medio del complejo panorama institucional que atraviesa la entidad, la legisladora con licencia marcó una clara y pragmática distancia respecto al costo político que rodea la figura del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.
“Yo no estoy esperando la encuesta”: El golpe de autoridad frente a Graciela Domínguez
Luego de emitir un comunicado con un llamado enérgico a la unidad, la senadora con licencia rechazó que su exhorto responda a la existencia de “focos rojos” o a un intento por neutralizar riesgos internos en Sinaloa, calificándolo más bien como una convicción institucional.
Sin embargo, al ser cuestionada sobre las recientes declaraciones de su compañera de partido, Graciela Domínguez —quien señaló que el proceso apenas inicia y que actualmente “no hay encuestas” válidas—, Castro Castro dio un golpe de autoridad.
“Lo que la compañera Graciela dice es correcto en el sentido de que la encuesta definitiva de Morena no se ha hecho. Pero lo que yo he comentado es que estoy en primer lugar… Yo no estoy esperando la encuesta de Morena; yo he hecho mediciones desde hace tiempo y estamos en primer lugar, y también todas las que se publican, absolutamente todas al día de hoy, las encabezo yo”, sentenció de forma tajante.
De acuerdo con la senadora con licencia, el partido aplicará primero una encuesta telefónica que funcionará como “filtro” para reducir la lista de aspirantes a las seis personas más posicionadas (tres hombres y tres mujeres), antes del levantamiento definitivo.
Alerta por “acoso judicial” y fuego amigo
Al abordar la resolución de la Sala Regional de Guadalajara del Tribunal Electoral Federal —que validó una revisión local sobre presuntos agravios de su defensa—, Imelda Castro desestimó que el fallo represente un obstáculo técnico o un señalamiento directo por el origen de sus recursos, como afirma la oposición. Explicó que la autoridad federal únicamente solicitó “mayor exhaustividad” en la revisión de presuntas pruebas presentadas por el PAN y Movimiento Ciudadano.
No obstante, la aspirante morenista fue abierta al reconocer el desgaste que este frente legal le está generando y apuntó no solo hacia asesores de la oposición como Edgardo Burgos, sino hacia las filas de su propio movimiento:
“Están nada más, digamos, generando un acoso judicial para tenernos ocupados en la defensa, y pues sí lo han logrado. En ese sentido, estamos ocupados en nuestra defensa… sea fuego amigo o no”, admitió Castro.
Sin embargo, advirtió que la estrategia no tendrá éxito: “Ni los de la oposición ni los de adentro, si así fuera, van a tener éxito. Al final no les van a dar la razón porque nosotros no estamos violentando ninguna norma”.
La senadora con licencia anticipó que recurrirá a la Sala Superior del Tribunal Electoral, la cuarta e inapelable instancia, para sepultar definitivamente las quejas en su contra.
Sana distancia con Rocha Moya ante el “factor Mayo”
El punto más álgido de la entrevista ocurrió al plantearle la disyuntiva que enfrentan los aspirantes de Morena en Sinaloa: asumir la defensa de la herencia política del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, o pintar su raya para evitar costos electorales, especialmente ante la inminente sentencia de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos, programada para el 21 de julio, justo semanas antes de la encuesta interna.
La respuesta de Imelda Castro fue marcadamente institucional y fría, evitando un respaldo apasionado y dejando el destino del exmandatario estrictamente en el terreno legal.
“Yo creo que la situación de su gobernador o del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, ya no está en mis manos ni en mi decisión de si me deslindo o no de él. Me parece que eso es trascendente (ajeno), porque son las instituciones —en este caso el Congreso del Estado al que le toca nombrar al gobernador sustituto, y la Fiscalía General de la República (FGR) realizar las investigaciones— las que tienen en sus manos lo que pueda pasar o dejar de pasar con el exgobernador”, reviró.
Finalmente, respecto al impacto que el “ruido mediático” de las cortes estadounidenses pueda generar en el ánimo de los votantes sinaloenses de cara a la definición de agosto, la senadora con licencia minimizó el riesgo de confusión.
“Los sinaloenses son un pueblo informado que sabe perfectamente bien diferenciar lo que es una guerra mediática y lo que es la realidad de las cosas.
Hay que confiar en el criterio que pueda tener el pueblo”, concluyó.
Cynthia Valdez/LaPared