Culiacán, Sin.- La rutina de la tarde se quebró desde la banqueta. Sin cruzar el umbral del negocio, la violencia en Culiacán volvió a cobrar vida a través del fuego exterior: desde la calle, una ráfaga de disparos atravesó la fachada de la barbería Brenda F. en la colonia PEMEX, alcanzando a su encargada mientras trabajaba a escasos metros de una escuela primaria.
El ataque ocurrió sobre la avenida Constituyente Hilario Medina, entre las calles General Pablo Macías Valenzuela y General Rodolfo Fierro. La víctima, identificada de forma preliminar como Brenda, se encontraba en el interior del establecimiento cuando las balas impactaron la entrada. Sorprendida por el ataque que vino desde la vía pública, la estilista cayó sin vida entre los espejos, sillones y herramientas con las que ganaba su sustento.
El eco de los disparos retumbó en la zona comercial, provocando la reacción inmediata de vecinos y transeúntes que alertaron a los servicios de emergencia.
A los pocos minutos, agentes de seguridad delimitaron el perímetro con cinta amarilla, interrumpiendo el flujo vehicular de la avenida Hilario Medina y desviando el tránsito hacia las calles aledañas ante la mirada incrédula de la comunidad.
Más allá del impacto inmediato, este hecho expone la indefensión estructural con la que las mujeres sostienen pequeños comercios en sectores expuestos al tránsito de la delincuencia. La naturaleza del crimen exige que las autoridades no archiven el expediente bajo la inercia de la violencia común, sino que apliquen protocolos estrictos con perspectiva de género que analicen el contexto de vulnerabilidad y las posibles motivaciones detrás del ataque.
Peritos de la Fiscalía General del Estado fijaron los casquillos percutidos marcados sobre el pavimento y el acceso al local para incorporarlos a la carpeta de investigación.
Con este asesinato, la capital sinaloense cerró la jornada registrando tres homicidios dolosos en distintos puntos de la ciudad.
Redacción/LaPared