Mazatlán, Sin.- La huida de Janero Van de Mario Garrett terminó en el puerto de Mazatlán.
Detrás de la fachada de un extranjero más en territorio sinaloense, las agencias de inteligencia rastreaban a un presunto operador de la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, vinculado al tráfico transfronterizo de estupefacientes y clasificado en la lista de los diez fugitivos más buscados por la justicia del estado de Michigan.
Sobre Garrett pesaba una causa penal abierta ante la Corte de Distrito Este de Michigan y una orden de aprehensión vigente emitida en la zona del condado de Livingston, por delitos relacionados con la posesión y distribución de sustancias controladas.
El cerco se cerró tras un trabajo de inteligencia que involucró a la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR) y el Instituto Nacional de Migración (INM), en coordinación directa con la Administración para el Control de Drogas (DEA) y el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshals).
Los agentes cercaron su radio de movilidad en Mazatlán y concretaron la detención de manera limpia, sin realizar disparos. Aunque la aprehensión se ejecutó el pasado viernes 17 de julio, la información se mantuvo bajo reserva durante el fin de semana por protocolos de seguridad hasta validar el procedimiento legal y migratorio.
Una vez notificadas las autoridades norteamericanas, el detenido fue custodiado hasta el Aeropuerto Internacional de Mazatlán “Rafael Buelna”.
En la terminal aérea, personal del INM y efectivos de la Semar realizaron la entrega formal de Garrett a los agentes federales estadounidenses para su abordaje y deportación inmediata hacia Michigan, donde comparecerá ante los tribunales que lo reclaman.
Redacción/LaPared