Torreón, Coahuila.- El cambio de clase transcurría con normalidad en la Escuela Secundaria Número 13, ubicada en el ejido La Unión, hasta que las detonaciones y los gritos desataron el caos.
Alrededor de 170 estudiantes se encontraban en el plantel cuando dos jóvenes irrumpieron violentamente en las instalaciones y desataron el caos.
Los agresores, dos hermanos de 18 años y exalumnos del propio plantel, burlaron la seguridad para ingresar al recinto. De acuerdo con las primeras investigaciones dadas a conocer por el fiscal de Coahuila, Federico Fernández Montañez, ambos atacaron directamente a personal administrativo y alumnos.
Los hechos se concentraron en al menos dos puntos de la escuela: las inmediaciones de los baños y una de las entradas principales. En cuestión de segundos, los pasillos y las aulas se convirtieron en escenario de confusión, mientras estudiantes y maestros buscaban ponerse a salvo.
“Empezamos a correr todos y a pensar en resguardarlos en un salón”, relató el prefecto de la institución, quien presenció cómo el cambio de hora terminó convertido en una emergencia dentro del plantel.
Mientras los profesores intentaban mantener a los menores protegidos dentro de los salones, uno de los alumnos, de primer grado, resultó herido. Los agresores habrían utilizado armas blancas y artefactos similares a petardos, cuyo uso exacto y una posible detonación de explosivos todavía son analizados por peritos de la Fiscalía.
El saldo fue de una persona muerta y tres lesionadas. La subdirectora del plantel perdió la vida en el lugar a consecuencia de la agresión, mientras que un docente y dos alumnos resultaron heridos.
La movilización de las corporaciones de seguridad permitió detener a los dos probables responsables, quienes quedaron bajo custodia de las autoridades estatales para determinar su situación jurídica y establecer el motivo de la agresión.
Horas más tarde, el Gabinete de Seguridad federal confirmó su colaboración con el Gobierno de Coahuila y lamentó el fallecimiento de la integrante del personal educativo. Las autoridades mantienen la coordinación para esclarecer lo ocurrido y determinar con precisión cómo ingresaron los exalumnos al plantel y qué los llevó a cometer la agresión.
Redacción/LaPared