Tiempos Mejores
Columna Institucional*
Son los tiempos mejores. Los que están por venir. Los que nos dan el impulso cotidiano para continuar. ¿Cómo si no, aún con de la terrible pandemia que todavía vivimos, seguimos insistiendo en los mismos vicios, en las mismas virtudes? A estas alturas en que parece que vivimos de espaldas a la peor epidemia de los últimos 100 años, ¿qué hemos aprendido?
Mire, usted ahí, a una clase política que ahora empieza la rebatinga por el poder: reuniones, acuerdos, amarres. Toneladas de tinta y papel. Millones de pixeles de sus fotografías, cuentas de redes, el escaparate de la felicidad. El apetito voraz de los que ya no mandan contra el apetito voraz de los que ahora gobiernan y quieren más. Sin una pizca de vergüenza, los súbditos de la Cuarta Transformación ahora quieren ir por otros cargos, cuando ni siquiera se han enterado para qué sirven los que ahora tienen.
Sin menos rubor, los priistas se preparan para la nueva acometida y soñar con recuperar sus espacios de poder perdidos.
Pero hablemos del caso de Sinaloa, un modelo que se replica en otros lares. Morena, el partido mayoritario en el Congreso del Estado, ha sido poco más que un desastre. Algunos califican como “la peor Legislatura”, pero eso es una verdad a medias: la peor Legislatura siempre será la que está en turno, porque en el pasado concurrieron Legislaturas deleznables de las que ya pocos se acuerdan. Y que en su momento fueron calificadas también como las “peores”.
Ahí están los alcaldes tetratranformadores: un Guillermo Benítez, alias “El Químico”, un Jesús Estrada Ferreiro y su cinismo que confunde con “sinceridad”, y un Billy Chapman del cual es mejor no referirnos. Sin contar a la alcaldesa de Guasave, Aurelia Leal, que a lo único que le ha sido leal es a sus intereses. Estos sólo por mencionar los que llegaron cobijados por las siglas del presidente.
Pero ahora resulta que además de ser los tiempos mejores, ya llegaron los tiempos de los amarres, como si ya hubiéramos pasado el “sálvese quien pueda”. Vean a “El Químico” recorriendo el estado, bajo la vieja y conocida máscara de promocionar su municipio. No nacimos ayer, su interés es meramente personal y “placear al puerco” antes de presentarlo al matadero, es la artimaña inaugurada por el PRI. Por eso se parecen tanto, tienen vicios y virtudes.
Todo mundo en política se ríe, lisonjea, se prosterna. Primero los pobres… mientras sean parientes, amigos, besamanos. La pobreza no cambia, sólo se transforma, ¿a nadie indigna que ahí a la vuelta de donde los políticos tienen su comilona los pobres buscan una moneda en los cruceros de la ciudad?
Ya comenzó el espectáculo de la política y de sus falsos adalides. De los priistas no hablamos, aunque andan peores y en las mismas: despensas para los pobres, no para que dejen de ser pobres, que siendo ricos no les sirven: son votos razonados que nunca votarían por ellos.
De los panistas. ¿Existen todavía? Habría que buscarlos a sus casas, porque es mejor estar en un cuarto refrigerado en estos tiempos de pandemia que ya son los tiempos mejores, que andar en la calle buscando a los adeptos que no tienes.
La época del carnaval político es infinito en Sinaloa, en México. Les aseguramos que ya vendrán nuevos salvadores, personajillos de opereta que ofrecerán los bellos jardines de Tebas para convertir nuestro infierno en su paraíso simulado. Ahí está la Cuatroté, que nos dice que ya somos felices, que la pandemia es un anillo que entra muy bien en este país empobrecito, antes por el saqueo sistemático y ahora por la ineficacia de sus políticas públicas fundadas en la “corazonada”. “Yo sí sé lo que el pueblo quiere, tú no”.
Por el momento, hablemos, hablemos de lo que viene y de lo que hay. De lo que no es y de lo que fue. De la ambición de una clase política que lucha ya bajo la consigna del “poder por el poder”. Ya vienen, ya llegaron, ya están aquí, los tiempos mejores de la banalidad política en la clase que nos desgobierna en Sinaloa…. No son los únicos, pronto se hablará de más temas de la palestra política. No se desesperen, siéntense, relájense, los tiempos apenas comienzan.
¡Salud y buenos tiempos!
*Tiempos Mejores es un espacio de opinión de quienes construyen este esfuerzo periodístico desde y para Sinaloa. La libertad de expresión existe y hay que ejercerla dentro de los foros de opinión. Es suya, úsela.
Foto: Cortesía/Congreso del Estado*
*Hace meses del Congreso usó recurso que llamó “ahorro” para regalar despensas a las personas en situación precaria.