Culiacán, Sin.- La tarde de este miércoles, el sur de Culiacán se convirtió en un auténtico escenario de guerra. Lo que comenzó como un ataque directo contra elementos de la Secretaría de Marina (Semar) en la comunidad de Campo El Diez, desencadenó una feroz cacería por tierra y aire que culminó con la captura del presunto agresor, quien terminó herido y bajo una estricta custodia militar.
El infierno comenzó cuando el convoy naval fue emboscado por un sujeto en motocicleta. Tras dejar a un marino lesionado, el atacante intentó disolverse entre las calles del sector, pero la respuesta del Estado fue inmediata y aplastante.
En cuestión de minutos, un ejército interinstitucional conformado por la Marina, el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y corporaciones estatales cerró las salidas del pueblo mientras el rugido de un helicóptero artillado cortaba el cielo.
La tensión alcanzó su punto máximo cuando, en medio de los esfuerzos de búsqueda, el sospechoso volvió a detonar sus armas contra las fuerzas del orden, desatando un segundo intercambio de metralla. El estruendo de los fusiles obligó a los lugareños y a periodistas que cubrían la nota a buscar trincheras improvisadas en una yarda cercana para esquivar las ráfagas.
El arresto en la línea de fuego
Finalmente, las fuerzas especiales lograron romper la resistencia del agresor y someterlo. En el centro del cerco militar, la figura del presunto responsable destacaba en absoluto contraste con el camuflaje táctico de sus captores.
Se trata de un hombre joven, de complexión delgada pero fibrosa y tez morena, quien al momento de su traslado se encontraba con el torso desnudo, vistiendo únicamente un short tipo bermuda de color rojo intenso con estampados negros.
El detenido presentaba las huellas del violento choque armado: una herida de bala en la pierna izquierda que ya había sido vendada por paramédicos de la Cruz Roja, justo por debajo de la rodilla, mientras que los restos de un pantalón de mezclilla azul colgaban a un costado de la camilla naranja, evidencia de los primeros auxilios que recibió tras ser neutralizado.
En el sitio de la captura, las autoridades federales aseguraron un fusil de alto poder y la motocicleta en la que el individuo pretendía burlar a la justicia.
Bajo un blindaje impresionante de patrullas y armas largas, el lesionado fue trasladado a un hospital de la capital sinaloense para recibir atención médica en calidad de detenido.
Por su parte, el marino herido en el primer ataque también se reporta bajo cuidado médico.
La pinza táctica se cerró con éxito, pero el sector del conflicto permanece bajo un estricto resguardo militar en espera de las diligencias oficiales.
Redacción/LaPared