Buenos Aires, Arg.- En un operativo internacional de alta precisión, la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) de Argentina, en coordinación con la división de Interpol de la Policía Federal de ese país y la Dirección Nacional de Migraciones, logró la captura del ciudadano mexicano Rodolfo Junior Aguirre Covarrubias, un presunto operador del narcotráfico transnacional que llevaba casi nueve años evadiendo a la justicia de los Estados Unidos.
La detención se concretó ayer viernes 10 de julio en las instalaciones de un hotel ubicado en el exclusivo barrio porteño de Puerto Madero, en Buenos Aires, luego de que las autoridades detectaran su ingreso a territorio sudamericano. Tras corroborar con las agencias de seguridad estadounidenses que la orden de aprehensión seguía completamente vigente, se procedió a montar el cerco perimetral para su captura inmediata.
El nexo con el Cártel de Sinaloa en Chicago
De acuerdo con el expediente judicial de las agencias de seguridad e inteligencia norteamericanas, Aguirre Covarrubias era un objetivo prioritario requerido formalmente por los tribunales del Distrito Norte de Illinois. La causa en su contra se remonta al año 2016, cuando se le formularon cargos federales por la posesión, distribución y comercialización de más de 10 kilogramos de cocaína pura, un cargamento valuado en su momento en aproximadamente $285,000 dólares.
El historial delictivo del detenido revela que ya había sido arrestado en la Unión Americana por estos delitos, pero tras obtener el beneficio de una libertad bajo fianza millonaria, el sospechoso incumplió las restricciones y condiciones impuestas por el tribunal federal, dándose a la fuga en 2017 y permaneciendo en la clandestinidad desde entonces.
El Distrito Norte de Illinois, con sede en Chicago, es considerado por agencias estadounidenses como la DEA y el FBI como el epicentro histórico de distribución de las facciones más pesadas del Cártel de Sinaloa en el medio oeste de los Estados Unidos.
Se trata del mismo tribunal y circuito judicial donde la justicia norteamericana desmanteló las redes financieras y de distribución de la organización mediante juicios históricos, como el de los gemelos Pedro y Margarito Flores, así como de los principales operadores de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín “El Chapo” Guzmán. Operar cargamentos a esa escala liga directamente a Aguirre Covarrubias con la logística de abasto de dicha organización sinaloense, cuyo respaldo financiero le permitió moverse entre fronteras durante casi una década.
Modus operandi, la coartada y el tatuaje delato
Al momento de ser abordado por los agentes federales en Buenos Aires, el sospechoso mexicano confundió su rastro bajo una elaborada fachada civil. Vestía ropa de alta gama y argumentó ante las autoridades que su estancia en Argentina se debía exclusivamente a su asistencia a un supuesto “congreso médico”, asegurando trabajar en el ramo de la salud. Sin embargo, los reportes de las agencias de inteligencia detallaron un rasgo particular de su identidad: el detenido lleva tatuada en el pecho la célebre frase revolucionaria “Prefiero morir de pie que vivir de rodillas”, una simbología común entre ciertos mandos del narcotráfico mexicano que operan en el extranjero.
Las tareas de seguimiento internacional revelaron que el prófugo ya tenía programado un itinerario de repliegue estratégico para este próximo lunes, el cual consistía en un vuelo con destino a Medellín, Colombia, para posteriormente realizar una conexión final hacia el puerto de Cancún, México.
Rodolfo Junior Aguirre ha quedado recluido de manera preventiva bajo estricta custodia federal, a disposición de la Justicia argentina, mientras se desahogan los protocolos legales para sustanciar su proceso de extradición inmediata hacia los Estados Unidos.
Por: Redacción La Pared / Con información de Agencias
