Culiacán, Sin.- Se llamaba José Ángel, tenía 24 años y venía de Aguaruto. El muchacho que balearon la noche del jueves afuera del OXXO de la Zapata ya tiene nombre en los registros de la Fiscalía, y su caso vuelve a poner sobre la mesa la realidad más cruda que se vive en Culiacán: los que están cayendo en las calles son prácticamente puros jóvenes.
El ataque sobre la avenida Revolución ya se había dado a conocer, pero saber quién era la víctima confirma el patrón que se viene repitiendo desde que estalló esta guerra.
La estadística de ejecutados no la están llenando adultos; la están poniendo muchachos de 24 años como José Ángel, jóvenes de 18 y, en el peor de los escenarios, adolescentes de 14 o 15 años.
Entre el resguardo del Ejército y la lluvia que cayó esa noche mientras levantaban el cuerpo, lo que queda de este crimen en la colonia Emiliano Zapata no es solo el saldo policiaco, sino la certeza de que en la ciudad la violencia está acabando con toda una generación.
Redacción/LaPared