Estado de México.- Un descuido de segundos por poco termina en tragedia dentro del Centro de Formación y Capacitación Teotihuacán. Un niño de tres años cayó por accidente al lago del recinto y terminó flotando inconsciente en el agua, hasta que la rápida intervención de un instructor del lugar evitó lo peor.
Edgar Domínguez, elemento del Servicio de Protección Federal, notó que el pequeño estaba inmóvil en el estanque. Sin pensarlo dos veces, saltó al agua para sacarlo.
Sin embargo, al llegar a la orilla se dio cuenta de que el niño no reaccionaba ni respiraba.
Fue en ese momento cuando la capacitación jugó a su favor.
Domínguez comenzó a aplicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) directamente sobre el pasto, mientras varios cadetes corrieron a pedir ayuda a los servicios de emergencia. Tras unos minutos que se sintieron eternos, el pequeño reaccionó, empezó a toser y volvió a respirar por sí mismo.
Al cabo de poco tiempo llegaron paramédicos de la Cruz Roja, quienes atendieron al menor en el lugar. Tras evaluarlo, determinaron que presentaba hipotermia y falta de oxígeno por inmersión, por lo que fue trasladado de urgencia a un hospital cercano junto con su madre para dejarlo en observación.
Gracias a la rápida respuesta y a que el oficial sabía exactamente qué hacer, la historia no pasó de un susto desgarrador que hoy tiene un final feliz.
Redacción/LaPared