Primera de dos partes
Por Martín Durán
A Rosa Elena Millán la conocimos en el Congreso del Estado, cuando fue diputada del Partido Revolucionario Institucional y presidenta de la Mesa Directiva. Desde entonces era una mujer aguerrida con las causas sociales y comprometida en legislar temas de interés público. No había situación a la que no le entrara, por más espinosa que fuera.
Ya para esos tiempos del 2013, hace apenas 8 años, la paridad seguía siendo un tema poco comprendido, incluso desdeñado por las élites partidistas y las cúpulas de los poderes. Desde la Tribuna, desde el Pleno, recordamos a Rosa Elena combatiendo esas taras de un sistema patriarcal, construido sobre los cimientos de un Estado mexicano “paternal”, como lo llamara el ensayista mexicano Octavio Paz; un Estado patriarcal que devora a sus hijos y hace a un lado a la mujer.
De esto, Rosa Elena sabe algunas cosas, ella misma cayó en la celada del discurso paritario que aleja a las mujeres de la competencia por los grandes puestos (gubernaturas, municipios grandes) y las envía a competir a los aún irrompibles “techos de cristal”, un concepto acuñado por el feminismo político para denunciar que a las mujeres les dan cargos públicos menores, ya sea en la cosa pública o incluso en el mundo empresarial.
Rosa Elena Millán llega unos minutos antes de la hora pactada para esta entrevista. Una mujer que sabe lo que quiere, no se puede tomar el lujo de llegar tarde. Llegó temprano para una contienda en su anterior partido, trabajó “sudando cada puesto”, desgastando suelas y caminando comunidades, pero aún así la dejaron fuera. Ahora, arropada por Fuerza por México, un partido que le abre los brazos al género, a la inclusión, dice que éste, sí, este 2021 en que las mujeres levantan una revolución, es el año para ellas.

Como dato importante: ha sido la primera mujer en registrarse formalmente como candidata por la gubernatura. Un dato que no debe pasar desapercibido en los libros de historia y es una de las tres mujeres que van a la contienda en contra de las “grandes alianzas”, por decirlo de algún modo.
–(MD)Ha sido un largo caminar, Rosa Elena, con una candidatura ya registrada, ¿cómo vas en esta nueva etapa?
–(REM)Me siento muy motivada por iniciar un proyecto nuevo, que le da voz a las mujeres, creo que nadie nos podrá regatear los derechos que tenemos las mujeres de llegar a los espacios y oportunidades que la ley nos señala, sino los que hemos ganado con trabajo, con perseverancia y por supuesto, demostrando las capacidades y demostrando las habilidades que tenemos, como gobernar un estado.
–(MD)Hemos estado asistiendo al discurso de paridad de género, pero cómo sientes, yo siento mucha simulación detrás de este discurso, en política y sobre todo en la asignación de cargos públicos.
–(REM)Yo creo que es imposible seguir frenando el avance de las mujeres, no se puede de ninguna manera negar, del ámbito de la participación política, empresarial y en todo; la ley señala ya los espacios que las mujeres debemos de tener, pero me parece que esos espacios han sido regateados, si tú te pones a fijarte en las grandes alianzas, los nombres que se han dado a conocer no son mujeres en su mayoría. Las candidatas a la gubernatura del estado somos tres hasta ahora las que hemos figurado, las grandes alianzas no consideraron mujeres, los principales municipios no están mujeres; creo que sí hay una manera interesante de manipular la normatividad, la ley electoral, la propia constitución, porque sí efectivamente hay espacios, pero no se está viendo reflejado.
–(MD)Coincide con algunas mujeres con el tema del techo de cristal, es decir, darle a mujeres candidaturas pequeñas para cumplir con la norma.
–(REM) Claro, por supuesto, yo soy una muestra de ello, yo siempre dije que quería figurar este año, que para mí es el año de las mujeres, en el tema de la paridad mandatado por el INE y el Tribunal, siempre dije que quería ser parte de este proceso. Después acepté que en la fórmula que quería yo, lo entendí. Sin embargo, cuando intenté ser candidata a presidenta municipal (por el PRI) me di cuenta que no había la voluntad política, entonces eso sí me cimbró mucho y me puse a reflexionar, ¿voy a dejar que otros tomen decisiones por mí o voy a tomar mis propias decisiones? Mis decisiones como mujer de buscar los espacios de oportunidad y que tuve varias propuestas y de concluir no dejar conducir a este proceso por una voluntad de un género, sino la diversidad del pensamiento de la ciudadanía. Y aquí estoy, dándole cara a la sociedad.
–(MD) 2021, siglo 2021, y todavía las mujeres tienen que explicar por qué necesitan estos espacios públicos que parece que se los regatean.
–(REM) Fíjate, en 1925 una yucateca generó condiciones para ser electa y le anulación esto porque era mujer; hoy al siglo 2021, casi 100 años después, con una Constitución, una Ley Electoral que establece la igualdad entre el hombre y la mujer, y los derechos políticos de la mujer, y no podemos quedarnos con lo que digan los hombres que dirigen los partidos. Eso no puede ser. Y tan no puede ser, que por eso estoy aquí, enarbolando la causa de las mujeres.
–Fuerza por México… ¿Explícanos qué tipo de partido es?
(REM) Es un partido que no importa de donde vengas, sino a dónde quieras ir, el destino a donde quieras llegar, es un partido que establece por única vez en la historia de México una solicitud al INE para que en los 300 distritos electorales vayan mujeres. Eso habla de un partido con una gran alianza social ciudadana. Es un partido rosa, el rosa es esperanza, el rosa es mujer, el rosa es México, el rosa es Rosa Elena Millán…
–¿Ha sido fácil para ti incursionar en política?
(REM) Yo todos los cargos que he tenido me han costado mucho, los he sudado, tardé mucho en llegar a ellos, y también trabajé para dar resultados. No me asusta, me motiva, es un reto, y asumo los retos con gran responsabilidad. Me puse a hacer un análisis hace unos días y me di cuenta que en los 18 municipios dejé una huella de trabajo, yo quisiera saber qué otro candidato o candidata lo mismo que yo digo, desde Choix hasta Escuinapa, lo mismo en campos pesqueros que en las comunidades rurales, en las colonias populares; he tenido oportunidad de trabajar en salud, en desarrollo social, en tema de transporte, de modernizar ciudades, en muchas otras cosas. No pueden decir que Rosa Elena Millán no tiene trabajo hecho.
Rosa Elena habla de tu trabajo, de su trayectoria, pero también tocamos el tema por el que pasa por encima: nunca ha sido una mujer de escándalos, de acusaciones, de dimes y diretes. Se considera “vertical” en esto temas, pero de eso hablaremos en la segunda entrega.
