Culiacán, Sin.- Apenas en septiembre pasado, la voz de Martha Elena Reyes Zazueta resonaba con fuerza en las calles de Culiacán.
Junto al chef Miguel Taniyama —un activo promotor de movilizaciones ciudadanas que hoy busca perfilarse hacia un cargo público en la capital sinaloense— y diversos sectores civiles, la empresaria encabezó la marcha por la paz que partió de La Lomita para exigir un alto a la violencia.
“A la niñez y a los jóvenes les robaron la normalidad… Necesitamos recuperar lo que nos secuestraron”, expresaba en aquel momento como una de las principales figuras del empresariado local.
Meses después, un operativo de las fuerzas federales en las carreteras del norte vuelve a poner los focos sobre el sector productivo de la región, esta vez por el presunto uso indebido, clonación o contaminación de rutas de transporte comercial.
La inspección y el hallazgo en la caja seca
De acuerdo con un comunicado conjunto de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), agentes federales le marcaron el alto a un tractocamión que circulaba a exceso de velocidad e invadía el carril contrario a la altura del kilómetro 91+000 de la carretera Sonoyta–Puerto Peñasco.
La unidad provenía de Culiacán y tenía como destino final la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California.
Al abrir la caja seca del contenedor, los agentes se adentraron en un estrecho espacio atestado de sacos de polipropileno blanco. Las imágenes oficiales del operativo muestran a los efectivos federales abriéndose paso entre hileras de bultos impresos con el logotipo comercial de la marca Forrajes El Barrio, donde destaca la ilustración de ganado porcino y la tipografía en vivos tonos rojos.
Sin embargo, al rasgar y revisar minuciosamente 60 de esos costales, los agentes no encontraron únicamente alimento pecuario. Ocultos en el interior se hallaban bloques rectangulares y recipientes de plástico envueltos en cinta canela y plástico transparente, los cuales resguardaban una sustancia granulada con las características de la metanfetamina.
En total, el peso de la droga asegurada superó los 3,025 kilogramos.
Vínculo comercial, fuentes de seguridad y deslinde
De acuerdo con fuentes de seguridad y una investigación realizada por La Pared, las marcas, tipografías e imagen institucional visibles en los sacos asegurados corresponden a la empresa sinaloense Forrajes El Barrio, firma fundada en 1985 por el empresario José Reyes Rodríguez. Tras su fallecimiento, el negocio ha permanecido bajo la directiva de su familia —entre quienes figura Martha Elena Reyes Zazueta, actual presidenta de COPARMEX Sinaloa, quien además de su labor gremial ha destacado por ponderar la calidad de sus productos e impulsar esquemas de atención médica y psicológica para sus más de 130 trabajadores.
Fuentes de seguridad y el propio reporte federal no señalan ni imputan directamente a la empresaria o a la directiva de la compañía en la comisión del delito.
Las acciones legales hasta el momento se centran de forma exclusiva en la detención del chofer de la unidad, un hombre de 49 años puesto a disposición del Ministerio Público Federal.
“De la puerta para afuera, nosotros no somos responsables”: Martha Reyes
Cuestionada sobre la aparición del logotipo y sacos de su empresa en el cargamento ilícito interceptado en Sonora, Martha Elena Reyes Zazueta deslindó categóricamente a la compañía y a su familia de cualquier vínculo con la delincuencia organizada:
“Llega gente, cargas los camiones, compran nuestro producto y ya de la puerta para afuera, pues nosotros no somos responsables de eso (…) Celebramos que hayan incautado eso porque eso indica que pues están haciendo bien el trabajo de estrategias de seguridad. Nosotros somos personas de trabajo, no nos preocupa eso porque lo que damos es alimentos balanceados”, sostuvo la empresaria.
Al abordar la posibilidad de que este hecho impacte la reputación de la firma o la suya en Sinaloa, descartó afectaciones directas señalando el uso indebido de su marca por parte de terceros:
“Yo creo que no debe de afectar, porque pues simplemente es alguien que compró nuestro producto y utilizó nuestra imagen para eso. Es como cuando vas a un lugar y hay una balacera en un restaurante; pues tampoco tienen la culpa de que haya llegado alguien con algún problema bélico y que después digan ‘ah, es que a ese restaurante van puros narcos’. La gente sabe quiénes somos, qué vendemos y nuestros valores y principios.”
Reyes Zazueta enfatizó que la alteración de la carga debió ocurrir fuera de sus instalaciones productivas:
“Utilizaron desgraciadamente los sacos de nosotros. Pero no podemos hacer nada al respecto de lo que sale para afuera. Si los hubieran agarrado adentro de nuestra fábrica, pues ahí sí dices ‘híjole, ahí pudieran mancharnos’, pero de afuera no, porque van con camiones cargados que pueden pararse en cualquier lugar y pueden intercambiar el producto por otra cosa.”
Asimismo, la presidenta de COPARMEX Sinaloa atribuyó la situación a las maniobras que emplea el crimen organizado para camuflar sustancias ilícitas en insumos prioritarios:
“Qué mal que ahorita la delincuencia busque la manera de mover ese tipo de cosas y pues ahora nos tocó a nosotros, como a otras empresas les ha tocado que los agarren y no precisamente por eso estamos involucrados. No creemos nosotros que venga a perjudicarnos para nada.”
Finalmente, afirmó estar dispuesta a colaborar con las autoridades correspondientes para esclarecer los hechos:
“Estamos abiertos, exijo eso (…). Al contrario, creo que vemos que la estrategia de seguridad funciona.”
Será la Fiscalía General de la República la encargada de integrar la carpeta de investigación correspondiente para determinar si este decomiso millonario deriva de un esquema de clonación de empaques, la infiltración de la delincuencia en la cadena de logística o la complicidad de terceros en el traslado de la carga.
Por Unidad de Investigación de La Pared




