Culiacán, Sin.- El estruendo de las ráfagas rompió la calma de la colonia Las Quintas poco después de las 10:00 de la mañana. No fue un ataque cualquiera; los impactos de bala quedaron incrustados en la fachada de una vivienda de dos niveles sobre la calle Lago de Cuitzeo, un inmueble que, según información recabada por La Pared, guarda la historia personal del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.
📍 El rastro de una propiedad histórica
La Pared confirmó que el mandatario adquirió esta finca en 1984, en aquel entonces con un valor catastral de 1 millón 125 mil 60 pesos. Aunque hoy luce los daños de la violencia actual, el sitio fue el hogar de la familia Rocha durante décadas. Entre los casquillos percutidos y el acordonamiento oficial, un detalle rompió la narrativa de abandono: un recibo de servicios vigente a nombre de Rocha Moya asomaba entre los indicios, aunque los elementos policiales se apresuraron a cubrirlo e impidieron que las cámaras de este medio capturaran la evidencia documental.
🕵️♂️ La verdad de los vecinos frente al dato oficial
Mientras la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) se apresuró a difundir en un comunicado que la vivienda tiene “más de 10 años deshabitada”, la realidad que se cuenta en las calles de Las Quintas es distinta.
Vecinos relataron a La Pared que la casa tiene apenas tres años sin uso diario, pero aseguraron que el gobernador con licencia no se ha desprendido totalmente de ella; relataron que, de manera esporádica, se le veía llegar al domicilio para quedarse a dormir, manteniendo vivo el vínculo con su antigua residencia.
⚠️ Simbolismo en el tablero sinaloense
El atentado ocurre en un momento de máxima fragilidad política, con el mandatario fuera del cargo por licencia y bajo el resguardo de un esquema federal.
En Culiacán, un ataque a la propiedad personal no es solo un hecho policial; es un símbolo. Los disparos en la fachada de la calle Lago de Cuitzeo se leen como un mensaje directo en una entidad donde el control territorial y las advertencias políticas suelen escribirse con pólvora.
Al caer la tarde, la vivienda permanece bajo resguardo de la Fiscalía, custodiando no solo los daños materiales, sino el eco de un ataque que inserta el patrimonio del gobernador en la narrativa de incertidumbre que hoy envuelve a Sinaloa.
Redacción / La Pared 📝


