‘No hay pacto con criminales, hubo un operativo fallido”: Durazo sobre escándalo Ovidio Guzmán

Culiacán, Sin.-El Gabinete de Seguridad reconoció que el operativo realizado este jueves en Culiacán, que generó enfrentamientos armados, bloqueos y vehículos incendiados, fue una acción precipitada, de la que no estaban informados los altos mandos, en la que se tuvo retenido a Ovidio Guzmán López, pero al final fue dejado en libertad “sin que de hiciera pacto alguno con criminales”.

El Secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval González, expuso que en el operativo no hubo la planeación adecuada.

“La orden de cateo lleva algún tiempo y ese tiempo llevó al personal de manera improvisada (corrigió), precipitada, no pudo tener un resultado positivo, no vislumbraron la situación que se presentó después”, comentó el general Sandoval González.

Dij que el operativo para detener a uno de los hijos de Joaquín Guzmán Loera, Ovidio Guzmán López, se debió a cumplir con una orden de aprehensión con fines de extradición a los Estados Unidos.

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El general Luis Crecencio Sandoval González, titular de la Sedena, dio algunos detalles sobre el operativo. Que comenzó a las 14:45 horas y que los ataques comenzaron casi de inmediato.

“Se presentó que actuaron de manera improvisada. Perdón, de manera precipitada. No consideraron que la orden de cateo, pues iba a durar más tiempo. Fue esta parte improvisada, precipitada, lo que generaron los errores”, dijo.

De acuerdo con la versión ampliada, una vez que el Gabinete de Seguridad pudo hablar con los involucrados en el operativo fallido, un convoy de 35 elementos de la Guardia Nacional y del Ejército rodearon el domicilio donde estaba El Ratón, desde donde se defendieron.

“Entró el personal (a la casa) y se identificó a esta persona, y cuando se empiezan a desarrollar estas accciones en la ciudad, todavía estaban en la casa. Cuando se analizó en el Gabinete de Seguridad las posibilidades, se tomó la decisión de retirar al personal”, expuso el titular de la SEDENA.

En definitivamente, la Guardia Nacional “nunca tuvo formalmente detenido” a Ovidio Guzmán. También Alfonso Durazo reforzó lo anterior: “Formalmente nunca estuvo detenido”. Y justificó: “La orden de aprehensión no llegó con la celeridad con el que se había diseñado el operativo”.

La mala hora

En la versión del Gabinete de Seguridad, todo comenzó a las 2:45 horas de la tarde (hora local), cuando los militares arribaron al domicilio de Ovidio Guzmán, y tuvieron que pasar una hora y cuarto, a las 4, para que desde la Ciudad de México se ordenara el repliegue de las fuerzas federales y locales “para evitar acciones contra la sociedad civil”.

Fue justo minutos después del cerco militar al domicilio del Tres Ríos, cuando diversas células del cártel de Sinaloa se movilizaron para rescatar al hijo del Chapo.

Las células delictivas parecieron mostrar más capacidad armamentística y logística para lograr la liberación. Primero “inundaron” varios sectores del casco urbano con tiroteos a diestra y siniestra, sin un blanco definido, aunque abundaron los choques con militares y policías locales, cerca del edificio de la Fiscalía General del Estado. Esto dejó varios muertos regados en la zona.

Enseguida se corrió el rumor que las células atacarían el complejo habitacional de la SEDENA en la colonia 21 de Marzo, en donde viven decenas de familias de militares, bajo una premisa de presión: si no soltaban a Ovidio, arrasarían con inocentes.

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En otro frente, los delincuentes bloquearon algunas vialidades, como el entronque de La Costerita y México 15, y la Obregón, quemando vehículos que pasaban por el sitio. También dentro del perímetro céntro de la ciudad, varias unidades ardieron. Pero mientras esto sucedía dentro del caso urbano, otras células bloquearon al menos dos casetas de cobro: la de la autopista Benito Juárez y la de Costa Rica, en el tramo Culiacán-Mazatlán.

En esta última, un video exhibió cómo los soldados ubicados en la caseta fueron interpelados por un numeroso grupo de pistoleros, que portaban fusiles de asalto y equipo táctico. Incluso se ve el momento en que uno de los matones saluda con énfasis a un soldado. Después de esto, la célula toma control de la caseta y expulsa a los militares. Según versiones, los elementos del Ejército tenían orden de no enfrentar a nadie y retirarse.

De esta manera, la presión al Gobierno para la liberación del hijo del Chapo configuró otro frente: se corrió el rumor que cientos de camionetas cargadas con hombres armados estaban partiendo de Badiraguato, Guamúchil, Eldorado y Mazatlán con la finalidad de marchar a Culiacán para reforzar el operativo “Liberación Chapito”, y hacer la guerra total, pero de una, a través de los radios de frecuencia, los delincuentes empezaron a informar: “Paren las balaceras, ya nos arreglamos”.

La noticia de que la Guardia Nacional y el Ejército habían capturado a Ovidio y posteriormente lo liberaron, empezó a circular a cuenta gotas hasta que el Gabinete de Seguridad Federal, encabezado por Alfonso Durazo Montaño, confirmó lo que ya decenas de pistoleros festejaban en Culiacán: “Soltaron al patrón”. Y los gritos de júbilo se hicieron presentes en las filas de la delincuencia organizada sinaloense.

Saldos funestos

Además de una ciudad fracturada y traumatizada por la violencia, de cientos de personas que no pudieron llegar a sus casas por la suspensión de los servicios de transporte público y privado, la operación “Liberación Chapito” dejó, según el Gabinete de Seguridad, 8 muertos, cinco de ellos presuntos sicarios, aunque se estableció que otros cuerpos fueron retirados por los pistoleros.

En total, como una acción concertada, del penal estatal de Aguaruto se escaparon 55 reos, de los cuales –según la Secretaría de Seguridad Pública del Estado– lograron recapturar a cuatro; 39 son del fuero federal y 10 más del fuero común. Dos más fueron localizados dentro del mismo reclusorio. En un principio se dijo que habían sido asesinados dos custodios, pero esto se aclaró hoy, pues fueron levantados y liberados más tarde.

“La fuga del penal se inició un motín, despojaron de armas a los custodios, se llevaron 5 armas largas y 2 cortas, se les hizo frente con patrullas de la Policía Estatal que resguardaban, pero fueron superados. Eran 55 fugados y después logró aprehender a 4 posteriormente se localizaron a dos más”, indicó Cristóbal Castañeda Camarillo, titular de la SSPE.

Dijo que se cuentan con los nombres y las fotografías de los 49 internos fugados, las cuales se van a circular a los medios para lograr la reaprehensión. Además se mantiene un operativo de búsqueda en la capital.

Como parte de la oleada violenta, las células criminales se robaron tres camionetas de la SEDENA, de las cuales recuperaron una y las otras dos permanecen sin localizar.

El general secretario de la Defensa reconoció que fueron atacados el cuartel de la Novena Zona Militar de la colonia Miguel Hidalgo, así como el complejo habitacional donde viven las familias de los soldados descatados en Sinaloa, el cual se ubica en el sector 21 de Marzo. Ahí levantaron a dos guardias civiles que cuidan la unidad habitacional, los cuales fueron liberados más tarde.

Sobre el rumor de que secuestraron familias para intercambiarlas por Ovidio, Sandoval González negó que tal suceso haya ocurrido, pero sí admitió que 7 elementos de tropa fueron retenidos y liberados sin daños. Entre los daños, además de balear el cuartel y la Unidad Habitacional de la 21 de Marzo, también fue atacada la sede de C4i, la comandancia de la policía municipal y militar en el municipio de El Fuerte, sin que se reportaran bajas.

En total , se realizaron 19 bloqueos a vialidades con vehículos incendiados, se registraron 14 agresiones al personal militar, 7 elementos militares fueron heridos, 68 patrullas militares baleadas. Sobre los muertos, el dato es confuso, ya que se habló de 8 bajas, la mayoría de sicarios, de un civil y dos oficiales.

“Si esto lo hubiéramos planeado de otra manera, hubiéramos concentrado más fuerzas para cubrir la parte aérea, las entradas, de otra manera, por eso citamos que se precipitó, no consideró las consecuencias, no planeó a más detalle la parte más riesgosa, que fue lo que se vio ayer, se pudo haber hecho con rapidez y éxito. Vamos a hacer una investigación, cuando sucede algo que pasó conforme a lo que no se planeó se investiga”, puntualizó.

Por su parte, Durazo Montaño comentó que sobre los videos que circularon en redes sociales, calificó algunos de “propaganda”, pero en otros existe información puntual que hay que analizar detenidamente.

En cambio, cuando se le preguntó si pactaron con los criminales, soltó: “No hay pacto con criminales, no hay estado fallido, lo que hubo fue un operativo fallido. La suspensión del operativo no implicó una negociación. En este caso ni en ninguno el gobierno negociará con criminales”, dijo.

“Está acción no debe considerarle como la ruptura del Estado de derecho sino como el respecto y la salvaguarda de las personas… Podemos hablar de un retraso de un proceso burocrático (por la orden de cateo) pero no se puede hablar de un Estado fallido. No se logró conseguir la orden de aprehensión. No es Estado fallid,o pero sí el aparato de administración de justicia ha sido deficiente y corrupto y a esa realidad nos estamos enfrentando. Lo que si fue fallido fue el operativo”, remarcó.

“Nosotros asumimos las responsabilidades cualesquiera que sean”, puntualizó Durazo.

Al final, como parte de los operativos, señaló que se reforzará Sinaloa con efectivos del Ejército, Marina y Guardia Nacional, y se fijó que revisarán los protocolos de actuación y se investigará si existen responsabilidades en el actuar de la tropa.

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